Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tiramos los platos rotos en la mesa
las sábanas blancas las manchamos de rencor,
ensuciamos la casa con tristeza
y le pusimos antifaces al amor.
Le impusimos impuestos a la boca,
al deseo lo vendimos al por mayor,
hicimos ventas de garage con las ropas
que antes se mojaban de sudor.
Desvestimos el vocabulario para decirnos groserías
y pintamos frases en el cuerpo con doble sentido,
aparto tus manos que ya no siento como mías
y nos callamos las mentiras que pedimos.
Diciéndonos las cosas como son, nos conocemos,
mirándonos, nos amamos sin amarnos con locura
y paso el sinsabor de mi lengua en tu cintura
y al mundo le mentimos al querernos.
Organizamos por estilo las caricias que matamos
y envenenados nos sentimos más en tierra,
construimos muros que con ansiedad colocamos
y decimos "te quiero" y comenzamos con la guerra.
Tiramos los platos rotos y cortamos con lo poco bueno,
me desnudas y me siento mal entre tus brazos,
me besas y con frío entre mis labios te espero,
acariciamos nuestra piel y no nos humedecemos,
hablamos y pasamos malos ratos.
Olvidé tu número y he cambiado nuestro nombre,
paso de lejos por el color de tus manos,
me dices "te amo" y no me siento ya tan hombre...
el color de mi sangre cambia de rojo a blanco.
las sábanas blancas las manchamos de rencor,
ensuciamos la casa con tristeza
y le pusimos antifaces al amor.
Le impusimos impuestos a la boca,
al deseo lo vendimos al por mayor,
hicimos ventas de garage con las ropas
que antes se mojaban de sudor.
Desvestimos el vocabulario para decirnos groserías
y pintamos frases en el cuerpo con doble sentido,
aparto tus manos que ya no siento como mías
y nos callamos las mentiras que pedimos.
Diciéndonos las cosas como son, nos conocemos,
mirándonos, nos amamos sin amarnos con locura
y paso el sinsabor de mi lengua en tu cintura
y al mundo le mentimos al querernos.
Organizamos por estilo las caricias que matamos
y envenenados nos sentimos más en tierra,
construimos muros que con ansiedad colocamos
y decimos "te quiero" y comenzamos con la guerra.
Tiramos los platos rotos y cortamos con lo poco bueno,
me desnudas y me siento mal entre tus brazos,
me besas y con frío entre mis labios te espero,
acariciamos nuestra piel y no nos humedecemos,
hablamos y pasamos malos ratos.
Olvidé tu número y he cambiado nuestro nombre,
paso de lejos por el color de tus manos,
me dices "te amo" y no me siento ya tan hombre...
el color de mi sangre cambia de rojo a blanco.