Nacidos a destiempo

frank_calle

Poeta que considera el portal su segunda casa
Dedicatoria

A mi madre, Amalia, que jamás conoció de la existencia de este poema, escrito cuando yo tenía 20 años.

NACIDOS A DESTIEMPO

Miro al pasado, y me veo vivo.
Miro al futuro y me veo deshecho.
Yo no nací para vivir en ese siglo,
¡Oh madre, y tú tampoco!

Pasa el tiempo,
implacable enemigo de las vidas incompletas,
y te encuentra
y se sorprende:

“¿Qué haces aquí? ¿Qué esperas?
La vida se te acaba y tú no llegas.”

Oh madre,
tú no naciste para vivir en este siglo.
tú que fuiste todo música,
no pasaste de ser todo silencio.

Voz maravillosa y piano de oído,
fuiste genio malogrado, que pudo ser y no fue,
imposibilitada por las costumbres machistas
que matan naturalezas.

Oh madre,
silenciada, opacada, herida, débil,
cambiaste voz, piano, escenario y éxito
por una escoba y una familia que cuidar,
tú que naciste para vivir en otro siglo,
en otras décadas, en otro contexto,
en tiempos de arte inolvidable.

Oh, madre,
otros triunfaron porque fueron fuertes,
no aceptaron las reglas del juego,
no se dejaron imponer otros destinos.

Por eso hoy yaces aquí,
desconocida, dedicada al cuidado de una familia,
cantando como un ave, al compás de una escoba,
tocando el viejo piano, que en tus manos renace,
con música que los hijos nunca olvidaremos.

Gracias por la familia que nos diste.
Gracias por el sacrificio de dejar de existir,
tú, que no naciste para vivir en este siglo
y yo, creo que tampoco.

Frank Calle (21 / feb / 69)
 
Aprecio mucho el interés que se ha tomado. Por esas cosas que ocurren en este portal, cuando subí este poema, dedicado a la memoria de mi madre, casi ni fue visitado, probablemente porque fue un momento de muchas entradas, y las novedades estuvieron poco tiempo a la vista.

Solo un comentario adicional. No se si se percató de la fecha en que fue escrito el poema: 21 de febrero del 1969. Han pasado ya 50 años, y yo solo había cumplido los 19. Para entonces mi madre era todavía joven, pero lo había dejado todo, con un gran futuro en el canto lírico, para convertirse en una simple ama de casa, y mientras atendía las tareas del hogar, con 4 hijos que alimentar, cantaba y cantaba como un ave encerrada, con una voz divina, esperando a que mi padre llegara del trabajo. Así de simple fue su vida.

Gracias una vez más por su tiempo y su s comentarios.

Frank Calle.-------
 
Última edición:
Dedicatoria

A mi madre, Amalia, que jamás conoció de la existencia de este poema, escrito cuando yo tenía 20 años.

NACIDOS A DESTIEMPO

Miro al pasado, y me veo vivo.
Miro al futuro y me veo deshecho.
Yo no nací para vivir en ese siglo,
¡Oh madre, y tú tampoco!

Pasa el tiempo,
implacable enemigo de las vidas incompletas,
y te encuentra
y se sorprende:

“¿Qué haces aquí? ¿Qué esperas?
La vida se te acaba y tú no llegas.”

Oh madre,
tú no naciste para vivir en este siglo.
tú que fuiste todo música,
no pasaste de ser todo silencio.

Voz maravillosa y piano de oído,
fuiste genio malogrado, que pudo ser y no fue,
imposibilitada por las costumbres machistas
que matan naturalezas.

Oh madre,
silenciada, opacada, herida, débil,
cambiaste voz, piano, escenario y éxito
por una escoba y una familia que cuidar,
tú que naciste para vivir en otro siglo,
en otras décadas, en otro contexto,
en tiempos de arte inolvidable.

Oh, madre,
otros triunfaron porque fueron fuertes,
no aceptaron las reglas del juego,
no se dejaron imponer otros destinos.

Por eso hoy yaces aquí,
desconocida, dedicada al cuidado de una familia,
cantando como un ave, al compás de una escoba,
tocando el viejo piano, que en tus manos renace,
con música que los hijos nunca olvidaremos.

Gracias por la familia que nos diste.
Gracias por el sacrificio de dejar de existir,
tú, que no naciste para vivir en este siglo
y yo, creo que tampoco.

Frank Calle (21 / feb / 69)
Toda la sensibilidad de tu madre ha quedado en las mejores manos. Saludos cordiales, Frank.
 
Amigo Sergio,

Es muy noble de su parte lo que expresa. Todos mis familiares piensan que yo me parezco a ella en el carácter, y pienso que en alguna medida sí. Era muy callada, hablaba bajo, pocas veces la vi ponerse molesta por algo, y jamás aprendió a bailar, supongo que se debió a que era una persona penosa, que evitaba destacarse en lugares públicos. Y en todo eso tenemos algo de común. La diferencia pudiera estar en que a lo largo de la vida, poco a poco he ido mejorando esos "defectos", haciendo lo contrario: en vez de esconderme, me hice profesor, y hasta con las manos frías me paro en el estrado, ante más de 100 estudiantes, digo algo suave, rutinario, para minimizar las tensiones, y cuando comienzo la clase ya me siento dueño del aula, porque además, algo aprendí de actuación, y me visto con el personaje.

Mi madre jamás hubiera hecho eso; ella era como la pluma, que cae del ave sin hacer ruido, sin molestar al viento. Más, sin embargo, si se paraba en el estrado podía cantar a los ángeles.

Un abrazo,

Frank
-----
 
Dedicatoria

A mi madre, Amalia, que jamás conoció de la existencia de este poema, escrito cuando yo tenía 20 años.

NACIDOS A DESTIEMPO

Miro al pasado, y me veo vivo.
Miro al futuro y me veo deshecho.
Yo no nací para vivir en ese siglo,
¡Oh madre, y tú tampoco!

Pasa el tiempo,
implacable enemigo de las vidas incompletas,
y te encuentra
y se sorprende:

“¿Qué haces aquí? ¿Qué esperas?
La vida se te acaba y tú no llegas.”

Oh madre,
tú no naciste para vivir en este siglo.
tú que fuiste todo música,
no pasaste de ser todo silencio.

Voz maravillosa y piano de oído,
fuiste genio malogrado, que pudo ser y no fue,
imposibilitada por las costumbres machistas
que matan naturalezas.

Oh madre,
silenciada, opacada, herida, débil,
cambiaste voz, piano, escenario y éxito
por una escoba y una familia que cuidar,
tú que naciste para vivir en otro siglo,
en otras décadas, en otro contexto,
en tiempos de arte inolvidable.

Oh, madre,
otros triunfaron porque fueron fuertes,
no aceptaron las reglas del juego,
no se dejaron imponer otros destinos.

Por eso hoy yaces aquí,
desconocida, dedicada al cuidado de una familia,
cantando como un ave, al compás de una escoba,
tocando el viejo piano, que en tus manos renace,
con música que los hijos nunca olvidaremos.

Gracias por la familia que nos diste.
Gracias por el sacrificio de dejar de existir,
tú, que no naciste para vivir en este siglo
y yo, creo que tampoco.

Frank Calle (21 / feb / 69)
Frank , me cautiva y...pienso que nunca es tarde para expresar un deseo de amor y belleza , el amor verdadero de una madre.
Un abrazo desde México.
 
Gracias amigo,

mi madre fue una luz. No la que nos guía, como una estrella, porque por su naturaleza, siempre estuvo desde las sombras; y desde las sombras, fue la luz que alumbró a sus hijos el camino.
Pensando bien las cosas, creo que no he sido justo con mi padre, al no publicar hasta hoy el poema que en su momento también le dediqué, y que tampoco nunca conoció. Puro machismo de mi parte, al pensar entonces equivocadamente, que no sería bien visto por él. En realidad no lo he publicado hasta hoy, porque me parece demasiado personal, de poco interés para otras personas.
Pero mi padre, amén las costumbres machistas reinantes en la latinoamérica de los años 70 (¿acaso han desaparecido hoy?) fue también un buen padre, que me reprochaba a ratos mi naturaleza inestable, por estar estudiando de todo, sin concentrarme en algo concreto, aunque a mis espaldas me elogiaba entre sus amigos, diciéndoles que su hijo mayor, tan joven, ya era profesor universitario.
Realmente tengo con él una deuda moral, que a partir del comentario que Ud. hace en relación con el poema a mi madre, creo que debo saldar hoy mismo, publicando en el portal el poema.

Muchas gracias por haber motivado en mí esa reflexión.

Un abrazo,

Frank
---------
 
Dedicatoria

A mi madre, Amalia, que jamás conoció de la existencia de este poema, escrito cuando yo tenía 20 años.

NACIDOS A DESTIEMPO

Miro al pasado, y me veo vivo.
Miro al futuro y me veo deshecho.
Yo no nací para vivir en ese siglo,
¡Oh madre, y tú tampoco!

Pasa el tiempo,
implacable enemigo de las vidas incompletas,
y te encuentra
y se sorprende:

“¿Qué haces aquí? ¿Qué esperas?
La vida se te acaba y tú no llegas.”

Oh madre,
tú no naciste para vivir en este siglo.
tú que fuiste todo música,
no pasaste de ser todo silencio.

Voz maravillosa y piano de oído,
fuiste genio malogrado, que pudo ser y no fue,
imposibilitada por las costumbres machistas
que matan naturalezas.

Oh madre,
silenciada, opacada, herida, débil,
cambiaste voz, piano, escenario y éxito
por una escoba y una familia que cuidar,
tú que naciste para vivir en otro siglo,
en otras décadas, en otro contexto,
en tiempos de arte inolvidable.

Oh, madre,
otros triunfaron porque fueron fuertes,
no aceptaron las reglas del juego,
no se dejaron imponer otros destinos.

Por eso hoy yaces aquí,
desconocida, dedicada al cuidado de una familia,
cantando como un ave, al compás de una escoba,
tocando el viejo piano, que en tus manos renace,
con música que los hijos nunca olvidaremos.

Gracias por la familia que nos diste.
Gracias por el sacrificio de dejar de existir,
tú, que no naciste para vivir en este siglo
y yo, creo que tampoco.

Frank Calle (21 / feb / 69)
Ayyy Frank qué palabras tan emotivas dedicas a tu queridísima madre, se me saltan las lágrimas al leerlas y se emociona hasta la última fibra de mi ser. Encantada de leerte siempre apreciado amigo. Besos con admiración y cariño....muááácksss...
 
Gracias amiga, yo mismo sufrí con el poema. Si genera estados de animo similares a otras personas, debe ser que para otros tiene un significado semejante.

Un abrazo,

Frank
----
 
Gracias Zev, muy gentil de su parte. Si un poema quisiera que muchos leyeran, no hay dudas de que es este, yclaro, el que de manera simiularescribí a mi padre.

Muy agradecido

Frank
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba