Jorbin_Pineda
Poeta recién llegado
Te busqué,
me perdí buscándote
Pero no estabas en ninguna parte.
te juro que lo intenté,
pero nunca te he encontrado.
Te busqué en otras sonrisas,
en otros ojos,
y hasta en los brazos equivocados.
Nadie tenia tu mirada.
Aunque hay ojos parecidos a los tuyos,
ninguno ha sido capaz
de desnudar mis miedos.
A veces creo que exagero,
pero no son iguales las caricias
en otros cuerpos,
en otros dedos.
Te busqué en otras bocas,
y en labios que ni siquiera quería besar.
Te busqué en otras calles, en otros cielos,
y en sábanas frías que nunca huelen igual.
Nadie tenia ese ruido
cuando calla, cuando llega,
cuando se va.
Y ese silencio tan tuyo,
que a veces
era lo único que podía soportar.
Nadie tenia esa forma
tan tuya de escapar de los problemas.
Tú callabas mis dudas con besos,
como si besar fuera una excusa
para no hablar,
y yo lo agradecía,
porque el silencio, en tu silencio,
a veces, escondía algo de paz.
Y eso me hace pensar
que nadie tiene tus besos.
Tus besos siempre llegaban a destiempo,
nunca cuando los pedía,
pero siempre cuando los necesitaba.
He pensado en tus mentiras.
Nadie tiene tus mentiras.
Era lo único sincero que tenías,
porque detrás de ellas
estabas tú,
intentando no herirme,
intentando no hacerme daño.
Nadie es como tú,
y, la verdad…
me alegra.
En realidad, ya no te extraño.
Me alegra no haberte encontrado.
Me alegra que no haya otras como tú.
Hoy, mi corazón duerme tranquilo,
porque sabe que nadie volverá a lastimarlo.
-Jorbin Pineda
me perdí buscándote
Pero no estabas en ninguna parte.
te juro que lo intenté,
pero nunca te he encontrado.
Te busqué en otras sonrisas,
en otros ojos,
y hasta en los brazos equivocados.
Nadie tenia tu mirada.
Aunque hay ojos parecidos a los tuyos,
ninguno ha sido capaz
de desnudar mis miedos.
A veces creo que exagero,
pero no son iguales las caricias
en otros cuerpos,
en otros dedos.
Te busqué en otras bocas,
y en labios que ni siquiera quería besar.
Te busqué en otras calles, en otros cielos,
y en sábanas frías que nunca huelen igual.
Nadie tenia ese ruido
cuando calla, cuando llega,
cuando se va.
Y ese silencio tan tuyo,
que a veces
era lo único que podía soportar.
Nadie tenia esa forma
tan tuya de escapar de los problemas.
Tú callabas mis dudas con besos,
como si besar fuera una excusa
para no hablar,
y yo lo agradecía,
porque el silencio, en tu silencio,
a veces, escondía algo de paz.
Y eso me hace pensar
que nadie tiene tus besos.
Tus besos siempre llegaban a destiempo,
nunca cuando los pedía,
pero siempre cuando los necesitaba.
He pensado en tus mentiras.
Nadie tiene tus mentiras.
Era lo único sincero que tenías,
porque detrás de ellas
estabas tú,
intentando no herirme,
intentando no hacerme daño.
Nadie es como tú,
y, la verdad…
me alegra.
En realidad, ya no te extraño.
Me alegra no haberte encontrado.
Me alegra que no haya otras como tú.
Hoy, mi corazón duerme tranquilo,
porque sabe que nadie volverá a lastimarlo.
-Jorbin Pineda
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