Nana Muerte

Kein Williams

Poeta fiel al portal
En la sombría callejuela, un niño yace en calma,
junto a su madre, dormido en su regazo,
la Muerte se acerca, se oyen sus pasos,
lista para reclamar su alma.

No está en su lista pero no importa
siente su desdicha y quiere acabarla
piensa: en este lugar nadie ha de extrañarla,
y haré que su desgracia sea más corta.

La pobre mujer siente un hormigueo
y en su pecho siente que la oprimen
la parca susurra: hoy por ti vine,
y su corazón para el bombeo.

Sus manos dejan caer la manta
se descubre al pequeño infante
la parca entiende en ese instante
que le quitó a su madre santa.

Y aún con los ojitos cerrados
llora con un grito lastimero
como si entendiera el pequeño
que está solo y abandonado.

Duerme, duerme, pequeño en el frío suelo,
donde tu madre descansa en silencio eterno,
mis manos te mecen, susurros de lamento,
pues siento el peso de este triste tormento.

En la oscuridad de la noche, bajo la luna fría,
el niño duerme tranquilo, su pena desvanecía,
la Muerte se arrodilla, llora y se declara maldito,
por llevarse a la madre, dejando solo al hijo.

Dueeme, duerme, pequeño, duerme ya sin dolor,
aunque cargue esta culpa que pesa en mi interior,
prometo ser tu sombra, tu guardián en el desvelo,
y en este mundo cruel velar por tu sueño.

La Muerte ruega perdón al cielo estrellado,
por la vida que arrebató en ese rincón olvidado,
y mientras el niño duerme, en sus brazos protegido,
la Muerte, con pesar, cuidará de su destino.
 
Una imagen que por un lado es oscura y fúnebre que al final se convierte en amable y protectora. Me gusto la idea de la muerte protegiendo al niño. en lugar de habérselo llevado con su madre.

u_3f2ba149_zps65a188ba.gif

 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba