Lírico.
Exp..
Nana
Tranquilo, mi pequeño, todo pasa;
todo lo que fue amor será ceniza;
el tiempo nos creó para sí mismo
sin prisa y con la pausa de la muerte.
Debes ser fuerte, el mundo no perdona
y todo cuanto amamos se deshace;
y aquello que esperamos se convierte
en trance hacia otras aguas, ley de vida.
No es un mero accidente que muramos,
sino más bien lo nuestro, ese es el sino
de quien se sueña eterno. Agua del río
cantando lo que pasa, niño, duerme.
Tranquilo, mi pequeño, todo pasa;
todo lo que fue amor será ceniza;
el tiempo nos creó para sí mismo
sin prisa y con la pausa de la muerte.
Debes ser fuerte, el mundo no perdona
y todo cuanto amamos se deshace;
y aquello que esperamos se convierte
en trance hacia otras aguas, ley de vida.
No es un mero accidente que muramos,
sino más bien lo nuestro, ese es el sino
de quien se sueña eterno. Agua del río
cantando lo que pasa, niño, duerme.