thequietdeath
Poeta recién llegado
Una noche de primavera, mientras contemplaba al cielo infinito, voló mi mente a las estrellas eternas, imaginándome en un viaje a la velocidad de la luz, llegué a un pequeño y muy curioso planeta de color naranja, más bien era parecido a una naranja.
Al tocar la superficie que pisaba esta era tan suave como un trozo de tela aterciopelada. Camine un tiempo por ahí, por allá, por acá, hasta que llegué a un valle donde se erguían pequeñas rocas extrañas con formas de animalitos y el piso ya no era de terciopelo.
Era un bello terreno arenoso y de blanco brillante como la sal de mar, me dieron ganas de un poco probar, más al llevar un puño de sal al paladar, desperté de nuevo a la realidad........
Pequeño cuento del ejercicio “la información a través de los sentidos, el tacto”