Mykthlan
Poeta recién llegado
Entrambos elegimos la jugada equivocada, privandonos de una mejor elección a la hora de dirigir nuestras vidas; equivocamos los pasos, colmando de callos dolorosos las plantas de nuestros pies, y aún ahora, seguimos pensando entre deliquios y sinsabores, "he hecho lo correcto".
Un mal trago, que ha sugerido una irredenta obsesión de caracteres y recuerdos, cada vez más alejados de nosotros, es el perfecto indicio de nuestra grave equivocación.
Amar, como sostuviera Baudelaire, es salir de sí mismo; nosotros elegimos retornar a las fauces incorrectas de nuestro ser; a gritos se nos pedía volver, no exigimos otra opción. Nos quedo muy bien.
Y así, minuto con minuto, en silencio y por la noche, te ví morir, consumida irremediablemente por tus infectas entrañas.
Un mal trago, que ha sugerido una irredenta obsesión de caracteres y recuerdos, cada vez más alejados de nosotros, es el perfecto indicio de nuestra grave equivocación.
Amar, como sostuviera Baudelaire, es salir de sí mismo; nosotros elegimos retornar a las fauces incorrectas de nuestro ser; a gritos se nos pedía volver, no exigimos otra opción. Nos quedo muy bien.
Y así, minuto con minuto, en silencio y por la noche, te ví morir, consumida irremediablemente por tus infectas entrañas.