Marconvoz
Poeta recién llegado
Su sombra: una bestia agazapada a la espera de los sucesos imaginados noche tras noche a la orilla de sus sueños. Cada mañana amanecía con la necesidad de alimento, más allá del alimento. Afecto, ensoñación, trascendencia. Perturbada, buscaba la salida de su jaula (se cree que jamás la encontró). Como un gato montés en una celda precaria, miraba cómo sus garras se desafilaban. Lloró en silencio. Maldijo su soledad. Una noche, llevó sus hombros hacia atrás, miró el disco dorado que la miraba desde el cielo y rogó a los dioses piedad (se dice que la escucharon y hoy mora junto a ellos).
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