Sonum
Poeta recién llegado
Nefasta soy al escoger amores, todos son propiedad privada, bajo todo respeto abandono el derecho, secreta es la herida de mi corazón, triste con sonrisa doliente, abandonada con cuerpo inerme, dulce es el vacío de mi alma; tiernamente fría y disecada, bajo el arrabal esperó la jerga furtiva de agonía.
Fachadas sucias con portales viejos, distinta fui una vez, cruel y tirana; no supe amar, corte toda ilusión con la escusa de no matar, los ojos del odio marcaron mi piel, con besos de hiel los pudrí, los desilusionados blasfemaron en mi contra, exigieron tortura medieval, fueron ingenuos al dejarse notar, en la guillotina de mis piernas murieron.
Bajo juramento de sangre me marcaron y como toda ramera me desterraron, en el jardín de las vírgenes morí, nadie me vio agonizar, ni pedir ayuda, mi cuerpo fue abono en los pastizales y mi alma pena en las calles.
Deambuló por los ecos del dolor que me dejo una ilusión, la culpa de ser infame abrió el telón, fui testigo de las quejas de aura, cruel arpía llena de envidia: jure no tocar su parte, ni tomar prestado al suicida, improvisa fue mi fuerza por hablar, vulnerable me sentí, suspiro por última vez, en la memoria de mi sombra hay misterio, corazón flotando en fuego y alma quebrada sin vida apretada.
Fachadas sucias con portales viejos, distinta fui una vez, cruel y tirana; no supe amar, corte toda ilusión con la escusa de no matar, los ojos del odio marcaron mi piel, con besos de hiel los pudrí, los desilusionados blasfemaron en mi contra, exigieron tortura medieval, fueron ingenuos al dejarse notar, en la guillotina de mis piernas murieron.
Bajo juramento de sangre me marcaron y como toda ramera me desterraron, en el jardín de las vírgenes morí, nadie me vio agonizar, ni pedir ayuda, mi cuerpo fue abono en los pastizales y mi alma pena en las calles.
Deambuló por los ecos del dolor que me dejo una ilusión, la culpa de ser infame abrió el telón, fui testigo de las quejas de aura, cruel arpía llena de envidia: jure no tocar su parte, ni tomar prestado al suicida, improvisa fue mi fuerza por hablar, vulnerable me sentí, suspiro por última vez, en la memoria de mi sombra hay misterio, corazón flotando en fuego y alma quebrada sin vida apretada.
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