Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Ni Idea
Las huellas de tierra en el suelo de la habitación
donde estoy me dan asco. Son de légamo
cocido, como las putas vasijas
que se caen constantemente desde las alacenas
de mi mente estuario. A un piso perfumado
por los aromas de los claveles, húmedo, casi mojado.
¡Dios!, ¡Espíritu Santo!, ya dejen de joderme
con sus artilugios conductistas, jamás tendrán el poder de los poetas,
los poetas no tenemos conducta.
yo quiero en este corto diálogo agradecerte por todo y confirmar
que nunca quiero separarme de Ti,
Hasta Cucurucho, el pájaro protervo es cismático. ¡Que el sistema
es muy fuerte, casi invencible!, es como decir, ¡que la gente
es muy débil, casi idiotas, endebles bajo nuevas drogas! Es como
decir _______No me jodan, si es nuestra propia creación. Aprender a
escuchar En la pregunta está la respuesta, por eso nos es
tan fácil responder y tan arduo preguntar. ¡Que dramático
soliloquio!, ¡Plaf!, oh vida oh vida oh vida, empastados
hasta el último de sus cabellos los nuevos
toxicómanos me ven multiplicado. Son sólo voces,
no me tengan miedo
Gracias por tu misericordia para conmigo y los
míos. Gracias, Dios mío
Al menos en esta última parte rima. La satisfacción
momentánea del deseo no me salva, pero me sirve, o al menos
lo hizo un buen par de veces, apenas
para enseñarme que así y allá, no es acá,
pero tampoco acá es tan tan.
Yo no puedo engañarme, y si eso es revelarme, que la ascensión
no me sea permitida. Acaso, ¿el sonido de los barriles al descostillarse
o el bramido del olifante te salva de algo, o tus poderosos
rezos acendran la incertidumbre, si es que la tienes, si ya
no la sepultaste?
Sigue delegando verdaderas responsabilidades.
Subiendo como una hormiga sonrosada por el árbol ya hace mucho descepado.
Sigue sigue sigue subiendo, en línea horizontal,
como por una fila de alhábenas, y las migas de Hansel,
y los volados como pájaros ardiendo en la falda de Gretel. Pero ahora esto es lo
que me pasa :
Tum Tum Pam Pam
El corazón me late fuerte, o mi sentido auditivo
esta extrañamente sensible.
Como un reloj. Como caballos blancuzcos de efedrina.
Siento cansancio muscular, y una fuerza extraña
oprime mi cabeza como si estirarán mi piel
y me harían un nudo, justo donde veneno.
Una cierta enajenación, pero sin rasgos
paranoicos opresivos. ¡Ay!, ¡cosas de la vida!,
¡cosas de la vida!,
sólo me había bajado la presión.
Tum Tum Pam Tum
Tum
Tum
Las huellas de tierra en el suelo de la habitación
donde estoy me dan asco. Son de légamo
cocido, como las putas vasijas
que se caen constantemente desde las alacenas
de mi mente estuario. A un piso perfumado
por los aromas de los claveles, húmedo, casi mojado.
¡Dios!, ¡Espíritu Santo!, ya dejen de joderme
con sus artilugios conductistas, jamás tendrán el poder de los poetas,
los poetas no tenemos conducta.
yo quiero en este corto diálogo agradecerte por todo y confirmar
que nunca quiero separarme de Ti,
Hasta Cucurucho, el pájaro protervo es cismático. ¡Que el sistema
es muy fuerte, casi invencible!, es como decir, ¡que la gente
es muy débil, casi idiotas, endebles bajo nuevas drogas! Es como
decir _______No me jodan, si es nuestra propia creación. Aprender a
escuchar En la pregunta está la respuesta, por eso nos es
tan fácil responder y tan arduo preguntar. ¡Que dramático
soliloquio!, ¡Plaf!, oh vida oh vida oh vida, empastados
hasta el último de sus cabellos los nuevos
toxicómanos me ven multiplicado. Son sólo voces,
no me tengan miedo
Gracias por tu misericordia para conmigo y los
míos. Gracias, Dios mío
Al menos en esta última parte rima. La satisfacción
momentánea del deseo no me salva, pero me sirve, o al menos
lo hizo un buen par de veces, apenas
para enseñarme que así y allá, no es acá,
pero tampoco acá es tan tan.
Yo no puedo engañarme, y si eso es revelarme, que la ascensión
no me sea permitida. Acaso, ¿el sonido de los barriles al descostillarse
o el bramido del olifante te salva de algo, o tus poderosos
rezos acendran la incertidumbre, si es que la tienes, si ya
no la sepultaste?
Sigue delegando verdaderas responsabilidades.
Subiendo como una hormiga sonrosada por el árbol ya hace mucho descepado.
Sigue sigue sigue subiendo, en línea horizontal,
como por una fila de alhábenas, y las migas de Hansel,
y los volados como pájaros ardiendo en la falda de Gretel. Pero ahora esto es lo
que me pasa :
Tum Tum Pam Pam
El corazón me late fuerte, o mi sentido auditivo
esta extrañamente sensible.
Como un reloj. Como caballos blancuzcos de efedrina.
Siento cansancio muscular, y una fuerza extraña
oprime mi cabeza como si estirarán mi piel
y me harían un nudo, justo donde veneno.
Una cierta enajenación, pero sin rasgos
paranoicos opresivos. ¡Ay!, ¡cosas de la vida!,
¡cosas de la vida!,
sólo me había bajado la presión.
Tum Tum Pam Tum
Tum
Tum