Khande Canes
Poeta recién llegado
No hay recuerdo alguno
que apacigüe la furia inquieta
del gran Poseidón
ni dedos lo suficientemente tersos
para hilar el cabello negruzco
del guardián canino.
¡Libera Afrodita a los
hijos presos de Ares!
¡El amor es infinito
en tus rodillas,
mas se pudre en la espada
que blande el cadáver mutilado
del hoplita!
¡La naturaleza, nos castiga
con laberintos que tú
no puedes comprender!
Pues no hay recuerdo alguno
que apacigüe la furia inquieta
del gran Poseidón...
Los héroes mueren
por sus hazañas.
El maldito, vive en la comprensión
de la oscuridad,
en la melodía y la angustia
de los dioses que no son-dioses.
Ya que...
Al fin y al cabo,
No hay dedos lo suficientemente finos
para hilar la salvación
del guardián canino encerrado
en la puerta que ha de guardar.
que apacigüe la furia inquieta
del gran Poseidón
ni dedos lo suficientemente tersos
para hilar el cabello negruzco
del guardián canino.
¡Libera Afrodita a los
hijos presos de Ares!
¡El amor es infinito
en tus rodillas,
mas se pudre en la espada
que blande el cadáver mutilado
del hoplita!
¡La naturaleza, nos castiga
con laberintos que tú
no puedes comprender!
Pues no hay recuerdo alguno
que apacigüe la furia inquieta
del gran Poseidón...
Los héroes mueren
por sus hazañas.
El maldito, vive en la comprensión
de la oscuridad,
en la melodía y la angustia
de los dioses que no son-dioses.
Ya que...
Al fin y al cabo,
No hay dedos lo suficientemente finos
para hilar la salvación
del guardián canino encerrado
en la puerta que ha de guardar.
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