Alizefth
Poeta recién llegado
Inspiración no te vayas, aunque él lo hizo, por favor tú no, la gente camina, hombres guapos pasan y desencadenan en mí, fantasía intrínseca, estoy sentada en este lugar donde en algún momento nos besamos y jugamos, escucho los ruidos de las voces protestando ante la injusticia.
Pasan hombres y mujeres algunos se toman la foto del recuerdo, veo parejas disfrutándose y no dejo de remontarme al momento cuando también lo hacíamos tú y yo, veo ancianos pidiendo limosna, y me pregunto ¿porque no puedo cambiar de parecer?, ¿porqué no puedo dejar de extrañarte?, en este sitio me robaste una sonrisa, perpetuada para siempre en una fotografía, que tal vez ni siquiera le prestes atención.
Tú sigues con tú vida y yo sigo con la mía, y aunque no tienes novia que yo sepa, creo que realmente tú ya me olvidaste, perdiste el interés en mí, y es lo peor, porque mientras yo estoy así tú como si nada.
No dejo de pensar en ti, ¡eres una maldita obsesión!, no puedo sacar de mí mente, como es que ambos saciábamos nuestra sed con aquel primer beso, tus labios temblaban y mí respiración se agitó. Al grado de que me sentía totalmente relajada entre tus brazos. Todo eso es parte del pasado y no sé sí fuiste sincero ni sí te hice sentir enamorado. Sólo sé que el día que me terminaste, me dijiste que también era difícil para ti, ahora le escribo a ese recuerdo.
Todo ha cambiado, yo he cambiado, ¡tú me cambiaste!, al darme mí primer beso, los recuerdos vagan por mí mente impulsados por la ociosidad, todos caminan y yo solo los observo, hay un hombre apuesto al lado con una mirada triste y la gente sigue pasando, yo sigo observando, envidiando a las parejas. Bicicletas, palomas, niños, globos, hojas cayendo, nubes grises con ganas de llorar, sonrisas, caminos, gordos, flacos y ninguno eres tú, la gente sigue pasando y ¡ninguno eres tú!.
Pasan hombres y mujeres algunos se toman la foto del recuerdo, veo parejas disfrutándose y no dejo de remontarme al momento cuando también lo hacíamos tú y yo, veo ancianos pidiendo limosna, y me pregunto ¿porque no puedo cambiar de parecer?, ¿porqué no puedo dejar de extrañarte?, en este sitio me robaste una sonrisa, perpetuada para siempre en una fotografía, que tal vez ni siquiera le prestes atención.
Tú sigues con tú vida y yo sigo con la mía, y aunque no tienes novia que yo sepa, creo que realmente tú ya me olvidaste, perdiste el interés en mí, y es lo peor, porque mientras yo estoy así tú como si nada.
No dejo de pensar en ti, ¡eres una maldita obsesión!, no puedo sacar de mí mente, como es que ambos saciábamos nuestra sed con aquel primer beso, tus labios temblaban y mí respiración se agitó. Al grado de que me sentía totalmente relajada entre tus brazos. Todo eso es parte del pasado y no sé sí fuiste sincero ni sí te hice sentir enamorado. Sólo sé que el día que me terminaste, me dijiste que también era difícil para ti, ahora le escribo a ese recuerdo.
Todo ha cambiado, yo he cambiado, ¡tú me cambiaste!, al darme mí primer beso, los recuerdos vagan por mí mente impulsados por la ociosidad, todos caminan y yo solo los observo, hay un hombre apuesto al lado con una mirada triste y la gente sigue pasando, yo sigo observando, envidiando a las parejas. Bicicletas, palomas, niños, globos, hojas cayendo, nubes grises con ganas de llorar, sonrisas, caminos, gordos, flacos y ninguno eres tú, la gente sigue pasando y ¡ninguno eres tú!.
Última edición: