Sylvia Espinola
Poeta recién llegado
Niño que ayer te tuve entre mis brazos
muy pequeño trocito de ternura
cálida piel fragante, y la dulzura
de tu inocencia durmiendo en mi regazo.
Niño que fuiste mi acendrado anhelo,
grata esperanza de mis años mozos´
te veo hombre y el corazón gosozo
repite "no fue en vano tanto celo".
Para mi siempre niño aunque crecido
seguiré adivinando tus pesares
y llorando tu dolor, transido.
Cuando ya la victoria hayas tenido
y tu alma se llene de cantares...
¡cantaré... y olvidaremos lo sufrido!
muy pequeño trocito de ternura
cálida piel fragante, y la dulzura
de tu inocencia durmiendo en mi regazo.
Niño que fuiste mi acendrado anhelo,
grata esperanza de mis años mozos´
te veo hombre y el corazón gosozo
repite "no fue en vano tanto celo".
Para mi siempre niño aunque crecido
seguiré adivinando tus pesares
y llorando tu dolor, transido.
Cuando ya la victoria hayas tenido
y tu alma se llene de cantares...
¡cantaré... y olvidaremos lo sufrido!