No entiendo

chifi70

Poeta recién llegado
No entiendo por qué has cambiado,
Si antes en tus ojos vivía un reflejo
Que presumía orgulloso al ser amado
Y ahora es tan solo un triste espejo.

No entiendo por qué cuando te hablo,
El tono de mi voz que antes adorabas,
Ahora escuchas como lastimero vocablo
Que irrita lo que anteriormente tolerabas.

No entiendo tu cambio repentino
Que sorprende atónito y deja duda,
Mientras ríes con otros con cierto atino
conmigo tu cara se vuelve ruda.

No entiendo por qué te exaltas tanto
Y sellas tus labios como funesto castigo,
Como látigo que azota la espalda del santo
Y atormenta al más cruel enemigo.

No entiendo ese renacido gusto
Por estropear cada instante construido,
Que alimenta al rencor injusto
E inyecta implacable su veneno diluido.

No entiendo por qué dices que me quieres
Cuando en tu inexplicable proceder
Muestras lo contrario y me hieres,
Y luego repites que no me dejas de querer.

Y bien que sabes, que soy muy recio
Pero tu desdén me hace endeble,
Pues no entiendo tu infame desprecio
Que me acongoja y hace que tiemble.

Héctor Navarro Arzate
Mayo 4, 2006
 
No entiendo por qué has cambiado,
Si antes en tus ojos vivía un reflejo
Que presumía orgulloso al ser amado
Y ahora es tan solo un triste espejo.

No entiendo por qué cuando te hablo,
El tono de mi voz que antes adorabas,
Ahora escuchas como lastimero vocablo
Que irrita lo que anteriormente tolerabas.

No entiendo tu cambio repentino
Que sorprende atónito y deja duda,
Mientras ríes con otros con cierto atino
conmigo tu cara se vuelve ruda.

No entiendo por qué te exaltas tanto
Y sellas tus labios como funesto castigo,
Como látigo que azota la espalda del santo
Y atormenta al más cruel enemigo.

No entiendo ese renacido gusto
Por estropear cada instante construido,
Que alimenta al rencor injusto
E inyecta implacable su veneno diluido.

No entiendo por qué dices que me quieres
Cuando en tu inexplicable proceder
Muestras lo contrario y me hieres,
Y luego repites que no me dejas de querer.

Y bien que sabes, que soy muy recio
Pero tu desdén me hace endeble,
Pues no entiendo tu infame desprecio
Que me acongoja y hace que tiemble.

Héctor Navarro Arzate
Mayo 4, 2006
No entender los desprecios y el abandono ondulado
de un amor que fue alimento, queda ahora una materia
de espacios perdidos que dejan temblor de tristeza.
excelente. saludos amables de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba