zacil
Heredera de la melancolía.
No era amor aunque a veces se confundía
en los momentos de tomar tu mano o de acariciar tu cabello,
no era amor al estar en tu lecho, lleno de dudas y miedos,
cansandome de escuchar tus quejas, tus historias, y tus deseos.
No era amor pero a veces yo me lo creía
en ese beso que culminaba mirándote con una sonrisa,
no era amor cuando los días se vestían de tus ausencias
y cometíamos el delito de la indiferencia.
No era amor pero a veces se enredaba con los sentimientos
en los días que se decía te extraño y de verdad dolía,
no era amor cuando surgían los engaños, las quimeras
y cuando se hablaba de una vida llena de utopías.
No era amor, aunque a veces se profesaba
en tu cama al compararte con el cielo,
simplemente no era amor cuando desapareciste
Sin dolor, sin conciencia o al menos un adiós para mi sosiego.
en los momentos de tomar tu mano o de acariciar tu cabello,
no era amor al estar en tu lecho, lleno de dudas y miedos,
cansandome de escuchar tus quejas, tus historias, y tus deseos.
No era amor pero a veces yo me lo creía
en ese beso que culminaba mirándote con una sonrisa,
no era amor cuando los días se vestían de tus ausencias
y cometíamos el delito de la indiferencia.
No era amor pero a veces se enredaba con los sentimientos
en los días que se decía te extraño y de verdad dolía,
no era amor cuando surgían los engaños, las quimeras
y cuando se hablaba de una vida llena de utopías.
No era amor, aunque a veces se profesaba
en tu cama al compararte con el cielo,
simplemente no era amor cuando desapareciste
Sin dolor, sin conciencia o al menos un adiós para mi sosiego.
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