No hay rosa sin espinas,
ni humano sin imperfección,
ni perdón sin indiferencias,
ni igualdad sin resolución.
No hay flor sin marchitar,
ni noche sin día ocasionar,
ni presente sin determinar,
ni tormenta sin calmar.
No hay duda sin reflexión,
ni ayuda sin determinación,
ni éxito sin esfuerzo,
ni voluntad sin comienzo.
No hay continente sin mar,
ni falsedad sin fronteras,
ni ocasiones sin observar,
ni caminos sin barreras.
No hay amor sin confianza,
ni equilibrio sin balanza,
ni pesar sin inestabilidad,
ni temor sin inseguridad.
No hay tiempo sin detener,
ni pasado sin reconocer,
ni serenidad sin conciencia,
ni victoria sin paciencia.
No hay cariño sin bondad,
ni aprecio sin sensibilidad,
ni dicha sin prosperidad,
ni riqueza sin oportunidad
.
No hay rastro sin huella,
ni belleza sin coherencia,
ni grandeza sin firmeza,
ni motivación sin creencia.
ni humano sin imperfección,
ni perdón sin indiferencias,
ni igualdad sin resolución.
No hay flor sin marchitar,
ni noche sin día ocasionar,
ni presente sin determinar,
ni tormenta sin calmar.
No hay duda sin reflexión,
ni ayuda sin determinación,
ni éxito sin esfuerzo,
ni voluntad sin comienzo.
No hay continente sin mar,
ni falsedad sin fronteras,
ni ocasiones sin observar,
ni caminos sin barreras.
No hay amor sin confianza,
ni equilibrio sin balanza,
ni pesar sin inestabilidad,
ni temor sin inseguridad.
No hay tiempo sin detener,
ni pasado sin reconocer,
ni serenidad sin conciencia,
ni victoria sin paciencia.
No hay cariño sin bondad,
ni aprecio sin sensibilidad,
ni dicha sin prosperidad,
ni riqueza sin oportunidad
.No hay rastro sin huella,
ni belleza sin coherencia,
ni grandeza sin firmeza,
ni motivación sin creencia.