No importa cuando pasas junto a mí, siento tu palpitar en mi sangre, siento tu aliento en mi rostro, siento tu sonrisa en mis manos, como quisiera detener tu andar, acariciar tus manos y decirte al suavemente al oído Me gustas y repetirlo una y otra vez hasta adueñarme de sonrisa y que tu aliento se pierda entre mis labios, que tus labios se estremezcan y de ellos brote un caudal de caricias para mí, quiero ver mi reflejo en el cristal de tus ojos, que tus pupilas se dilaten cuando perdidos en la noche la luz de las luciérnagas llame su atención.... pero que puedo hacer si tus ojos no me miran al pasar, si tu aliento se pierde en otro aliento, los celos me embriagan y provocan que los sentidos enloquezcan en la furia de saberte ajena.