Luis Granados González
Poeta asiduo al portal
Aparto el café con leche
que había dejado mi mujer
encima del puf
por el peligro
que supone
derramarlo
por toda la alfombra.
Echan otra peli
donde se murió
su hija mientras
la madre estaba
convaleciente
en el hospital
y tal.
Están en Nueva Zelanda.
Lo sé por la madre
de no sé quién
porque todavía
no me he enterado
de nada.
Estos dramas
televisivos
cada vez
se parecen más
a los telediarios,
no echan otra cosa
que malas noticias.
Eso sí,
bonitos paisajes,
imponentes coches,
despampanantes mujeres,
y las mansiones.
Terrenos y propiedades.
Asuntos legales
y sigo sin enterarme.
Un tipo
en un jeep
busca a una mujer
y cuando la encuentra
va a tomar lo mismo
que ella.
Hablan de que
a los americanos
les gusta beber vino,
del sueño americano
y todo eso.
Ella le ayudaba
con las catas de vino
y cuando se quiso dar cuenta
va la muy zorra
y se queda embarazada.
Él se marcha
y ella le dice
que conduzca con cuidado
mientras recuerda su romance
con el tipo en cuestión.
Entonces aparece en escena
un triciclo infantil
y me viene el recuerdo
de cuando era un niño
pequeño y mis padres
llevaron el mío
a un taller mecánico
para arreglarlo, dijeron,
o mejor dicho,
para deshacerse de él.
Recuerdo que cada vez
que pasaba por delante
de la oscura puerta
del taller de vehículos
pensaba a ver
cuando terminarían
de arreglarlo
y me lo devolverían
de nuevo.
que había dejado mi mujer
encima del puf
por el peligro
que supone
derramarlo
por toda la alfombra.
Echan otra peli
donde se murió
su hija mientras
la madre estaba
convaleciente
en el hospital
y tal.
Están en Nueva Zelanda.
Lo sé por la madre
de no sé quién
porque todavía
no me he enterado
de nada.
Estos dramas
televisivos
cada vez
se parecen más
a los telediarios,
no echan otra cosa
que malas noticias.
Eso sí,
bonitos paisajes,
imponentes coches,
despampanantes mujeres,
y las mansiones.
Terrenos y propiedades.
Asuntos legales
y sigo sin enterarme.
Un tipo
en un jeep
busca a una mujer
y cuando la encuentra
va a tomar lo mismo
que ella.
Hablan de que
a los americanos
les gusta beber vino,
del sueño americano
y todo eso.
Ella le ayudaba
con las catas de vino
y cuando se quiso dar cuenta
va la muy zorra
y se queda embarazada.
Él se marcha
y ella le dice
que conduzca con cuidado
mientras recuerda su romance
con el tipo en cuestión.
Entonces aparece en escena
un triciclo infantil
y me viene el recuerdo
de cuando era un niño
pequeño y mis padres
llevaron el mío
a un taller mecánico
para arreglarlo, dijeron,
o mejor dicho,
para deshacerse de él.
Recuerdo que cada vez
que pasaba por delante
de la oscura puerta
del taller de vehículos
pensaba a ver
cuando terminarían
de arreglarlo
y me lo devolverían
de nuevo.