Jhon Barros
Poeta adicto al portal
No me escribiste tú, tampoco lo hice yo....
Por Jhon Barros N.
29/07/2014
No me escribiste tú,
tampoco lo hice yo,
nuestro adiós se dibujo en el blanco de la ilusión
se pinto de negra noche para esconderse en la madrugada
y fingir que no tenia valor la esperanza.
No me escribiste tú y pasaron las horas desfilando
hacía el acantilado del tiempo
para convertir un presente de cariño
en un pasado sin sentido y lleno de lamento.
No te escribí yo,
y te añoré en silencio
y bese tu recuerdo
como una vez lo hice
con el negro de tu cuerpo.
.
No me escribiste tú,
tampoco lo hice yo,
sucumbimos y aceptamos la separación,
era mejor sin duda para los dos.
No me escribiste tú,
y permití que el silencio nos lastimará,
que flagelará la ideología de un sentimiento
que marchitará el jardín de nuestras emociones
consumido por la soledad y nuestros errores.
No te escribí yo,
falto el valor para decirte en letras,
cuanta falta me hacía tu presencia,
y no te podía corresponder,
por que daño te hacía tan solo con mi querer,
por que no quería mancillar tu nombre de mujer.
No me escribiste tú,
tampoco lo hice yo,
no importa ya...
es así como nace, un Adiós.
Por Jhon Barros N.
29/07/2014
No me escribiste tú,
tampoco lo hice yo,
nuestro adiós se dibujo en el blanco de la ilusión
se pinto de negra noche para esconderse en la madrugada
y fingir que no tenia valor la esperanza.
No me escribiste tú y pasaron las horas desfilando
hacía el acantilado del tiempo
para convertir un presente de cariño
en un pasado sin sentido y lleno de lamento.
No te escribí yo,
y te añoré en silencio
y bese tu recuerdo
como una vez lo hice
con el negro de tu cuerpo.
.
No me escribiste tú,
tampoco lo hice yo,
sucumbimos y aceptamos la separación,
era mejor sin duda para los dos.
No me escribiste tú,
y permití que el silencio nos lastimará,
que flagelará la ideología de un sentimiento
que marchitará el jardín de nuestras emociones
consumido por la soledad y nuestros errores.
No te escribí yo,
falto el valor para decirte en letras,
cuanta falta me hacía tu presencia,
y no te podía corresponder,
por que daño te hacía tan solo con mi querer,
por que no quería mancillar tu nombre de mujer.
No me escribiste tú,
tampoco lo hice yo,
no importa ya...
es así como nace, un Adiós.