Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
No recuerda el camino…
olvido de las aves del sol como
encontrar la ruta que lleva
a la luz, sí las desvía el viento
ellas dejan las penas y toman
las sendas del cielo, siguiendo
la guía terrestre de su corazón.
No recuerda
el camino qué le predestinaron.
Con brevedad
demente impávidos deseos
el camino qué le predestinaron.
Con brevedad
demente impávidos deseos
cabalgan por su mente, son
sueños de otros mundos
que al divagar evoca, sitios
en la memoria
que el despertar del sueño
se los lleva al olvido y vuelve
que al divagar evoca, sitios
en la memoria
que el despertar del sueño
se los lleva al olvido y vuelve
al rumbo confuso sin arribos
seguros, es una hoja perdida
en las ventiscas del tiempo,
donde las lluvias de otoño
seguros, es una hoja perdida
en las ventiscas del tiempo,
donde las lluvias de otoño
disuelven las penas, sepultan
el dolor.
No recuerda
el camino qué le predestinaron,
No recuerda
el camino qué le predestinaron,
olvido de las aves del sol como
encontrar la ruta que lleva
a la luz, sí las desvía el viento
ellas dejan las penas y toman
las sendas del cielo, siguiendo
la guía terrestre de su corazón.