Pyck05
Poeta adicto al portal
No se detiene
el tren, pasa volando,
sin darte cuenta.
Así es el tiempo,
pasando ante nosotros,
igual que el tren.
Aunque otros digan
que el tren somos los hombres
en esta vida.
El tren, aparte
del tiempo y de los hombres,
sigue su ruta.
Sus ventanillas,
dormidas, soñolientas,
siguen cerradas.
Pienso en las almas,
cerradas a la vida
y a los demás.
Aquellos trenes
llevaban pasajeros
y mercancías.
Hoy las personas
se escudan y disculpan
en las limosnas.
Y a todo esto,
la vida continúa,
y sigue el tren.
Rafael Sánchez Ortega ©
14/10/20