linda ivonne manjarrez
Poeta recién llegado
Mi llanto no deja de cesar entre estas cuatro paredes que no paran de soñar.
Mis ganas se agotan cada ves mas entre lo impaciente que se ha vuelto mi soledad.
Mis locuras me disgustan al pensar en que puede llegar el día para de volver a comenzar.
Mi silencio me oprime el corazón tan lento que aplasta poco a poco mi razón.
Mis celos matan mi cordura al punto de vulgarizar mi inexperta sed de amar.
Mi ironía me irrita dejando una sensación de rabia y furia ante los actos inacabados del ser.
Mi esencia me facilita la vida misma del amar, del sentir de ese palpitar por el que aun sigo aquí.
No se si llorar o reír al verme enredada en tus brazos, en tu piel en ti y es que no se si llorar o reír pues tengo el camino abierto para poder estar junto a ti.
Mis ganas se agotan cada ves mas entre lo impaciente que se ha vuelto mi soledad.
Mis locuras me disgustan al pensar en que puede llegar el día para de volver a comenzar.
Mi silencio me oprime el corazón tan lento que aplasta poco a poco mi razón.
Mis celos matan mi cordura al punto de vulgarizar mi inexperta sed de amar.
Mi ironía me irrita dejando una sensación de rabia y furia ante los actos inacabados del ser.
Mi esencia me facilita la vida misma del amar, del sentir de ese palpitar por el que aun sigo aquí.
No se si llorar o reír al verme enredada en tus brazos, en tu piel en ti y es que no se si llorar o reír pues tengo el camino abierto para poder estar junto a ti.