ADEXFI
Poeta adicto al portal
Escucho su voz y todo vuelve a empezar
todo florece a mi al rededor
y sus pasos lentos vienen hacia mi
no como los míos que regresaban perdidos,
hasta el sillón a mi costado ese espacio mío
horizonte de donde estoy con mi guitarra
y con el humo de mi cigarrillo que arrastra el viento
mientras la minie corretea y ladra por el piso.
Pensaba que había salido de una de las series de anime
que veía, mientras escuchaba su voz,
ya lastimera de tanto hablarme de Dios . Y yo contrariado,
desperezándome en mi sillón. Sin embargo cuanta razón tenía.
Aquí arriba en el cielo ella no tiene porque
llamarme desde afuera, puede entrar
sin tocar la puerta. ¿Porque no pasaba?
Un ángel me dice que solo Dios decide eso. Ah...
Mi morada es la de reposo y la de restauración.
No tienes que forzar la voz para buscarme.
Yo lo sabré. Me lo dirá mi amigo, el Ángel mas divertido de aquí.
Ven con tú Biblia, esa que sostenías a la altura de tu pecho.
“Siempre quise decirte algo, pero nunca era el momento adecuado.
Ahora estoy aquí arriba. Pero tu voz aún la siento aquí en el cielo”.
todo florece a mi al rededor
y sus pasos lentos vienen hacia mi
no como los míos que regresaban perdidos,
hasta el sillón a mi costado ese espacio mío
horizonte de donde estoy con mi guitarra
y con el humo de mi cigarrillo que arrastra el viento
mientras la minie corretea y ladra por el piso.
Pensaba que había salido de una de las series de anime
que veía, mientras escuchaba su voz,
ya lastimera de tanto hablarme de Dios . Y yo contrariado,
desperezándome en mi sillón. Sin embargo cuanta razón tenía.
Aquí arriba en el cielo ella no tiene porque
llamarme desde afuera, puede entrar
sin tocar la puerta. ¿Porque no pasaba?
Un ángel me dice que solo Dios decide eso. Ah...
Mi morada es la de reposo y la de restauración.
No tienes que forzar la voz para buscarme.
Yo lo sabré. Me lo dirá mi amigo, el Ángel mas divertido de aquí.
Ven con tú Biblia, esa que sostenías a la altura de tu pecho.
“Siempre quise decirte algo, pero nunca era el momento adecuado.
Ahora estoy aquí arriba. Pero tu voz aún la siento aquí en el cielo”.
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