Troto
Pablo Romero Parada
No te olvidé. Solo me zambullí de cabeza en el duelo. Veo a compañeros admitir, tras largos procesos reflexivos, las teorías de sus exs cuando afirman aquello de : “ Ya no queda amor entre nosotros”. En ocasiones, los hombres confundimos el deseo con el amor, y eso nos traslada a estados de dependencia.
Dos años de relación formaron en mí pensamientos obsesivos. A los diecinueve; no había acumulado todavía suficiente inteligencia emocional para minimizar los residuos que surjen en toda pareja. A los veintiuno; tampoco estoy preparado para disolverlos.
Mi amor por vos es capaz de resistir a todas esas heridas obsesivas y a trascender cualquier comportamiento que nos distancie.
El dolor que llevo sufriendo todos estos meses fue inmenso como los ataques que disipé en ti. Inmenso, como mis fuerzas de aguantar en pie mientras sigas existiendo. Inmenso como mi amar.
No me van a a convencer de que deje de quererte. En estos días, el tiempo me demostró su famoso efecto, y no lo hizo para rechazarte ni para alcanzar ideas que vean lógica una vida lejos de ti. Quiero seguir experimentando este duelo compatible con mi amor exponencial. Mis pensamientos erosionan a los demonios, como las olas del atlántico erosionan a las rocas. No tengo miedo de que me alcance la muerte en medio de un proceso de cambio. Fracasamos por creer en lo inmóvil.
¿ Por qué no seguir cambiando como hacíamos al principio sin recaer en el estancamiento?
Nos fundimos, y creía que eso significaba ser uno, pero fundirse quiere decir ser dos en un mismo cuerpo.
Dos años de relación formaron en mí pensamientos obsesivos. A los diecinueve; no había acumulado todavía suficiente inteligencia emocional para minimizar los residuos que surjen en toda pareja. A los veintiuno; tampoco estoy preparado para disolverlos.
Mi amor por vos es capaz de resistir a todas esas heridas obsesivas y a trascender cualquier comportamiento que nos distancie.
El dolor que llevo sufriendo todos estos meses fue inmenso como los ataques que disipé en ti. Inmenso, como mis fuerzas de aguantar en pie mientras sigas existiendo. Inmenso como mi amar.
No me van a a convencer de que deje de quererte. En estos días, el tiempo me demostró su famoso efecto, y no lo hizo para rechazarte ni para alcanzar ideas que vean lógica una vida lejos de ti. Quiero seguir experimentando este duelo compatible con mi amor exponencial. Mis pensamientos erosionan a los demonios, como las olas del atlántico erosionan a las rocas. No tengo miedo de que me alcance la muerte en medio de un proceso de cambio. Fracasamos por creer en lo inmóvil.
¿ Por qué no seguir cambiando como hacíamos al principio sin recaer en el estancamiento?
Nos fundimos, y creía que eso significaba ser uno, pero fundirse quiere decir ser dos en un mismo cuerpo.
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