Dimitar
Poeta recién llegado
Iluminan las farolas
las vacías calles
se cuela la fría brisa
que acaricia mi espalda.
La luna observa
expectante mis decisiones
sabe
que son un cúmulo de errores.
Pienso en ti
no lo puedo evitar,
nuestros buenos momentos
silenciados por tu egoísmo.
Me duelen las rodillas
de tanto rezar
a ese falso Dios
que nos prometió ayudar.
Suena el reloj
otra hora ha pasado,
sigo despierto
estoy cansado.
Noche tras noche
me refugio en mi cueva
observo las sombras
y finjo creer
que son realidad.
las vacías calles
se cuela la fría brisa
que acaricia mi espalda.
La luna observa
expectante mis decisiones
sabe
que son un cúmulo de errores.
Pienso en ti
no lo puedo evitar,
nuestros buenos momentos
silenciados por tu egoísmo.
Me duelen las rodillas
de tanto rezar
a ese falso Dios
que nos prometió ayudar.
Suena el reloj
otra hora ha pasado,
sigo despierto
estoy cansado.
Noche tras noche
me refugio en mi cueva
observo las sombras
y finjo creer
que son realidad.