aguila_blanca
Poeta recién llegado
¿Qué?... había salido de mi encierro
a agarrar flores amarillas, y el aire ha dicho algo...
¿Qué?... el alma sueña en el centro del pecho
y en la quietud solemne de la anoche
oscura de la luna;
el mundo gira como un molino enorme,
y sueña a menudo en la noche junto al cementerio.
¡Sueños!... ¡Sueños oscuros!
¿Los sueños de la noche son reales o falsos?
¡El aire ha dicho algo!
Son cenizas, los sueños, y reflejos del abismo
encerrado que callamos;
rosas...hay rosas en el cementerio, rosas amarillas,
¡rosas rojas!, para el amante,
¡rosas negras!, para el desolado, sin salvación.
¡ Qué olor!... la brisa trae consigo una nota triste
de un vals antiguo, el vals incompleto, cortado;
pasa... pasa incesante con lágrimas de los vivos,
caen con nostalgia, caen sin nada.
Las almas giraban, sin cesar, esperando
el perdón y olvidando las penas, las amarguras
de cuando fueron vivientes...
La noche está encarcelada en su propio silencio,
está enloquecida al escuchar lo que la brisa trae, las voces
de sus muertos vivientes...
la oscuridad deja, ahora, los vivos que duermen,
un poco más alto;
los muertos que viven, un poco más abajo,
hace un poco más de tiempo... y así
escuchar los ecos de la verdad, que al infinito
se irán donde no se encontrarán.
Las horas agudizan la sombra de las tumbas...
y lo que descansó en la luz de la noche, está despierto,
y mira, y escucha, y ve, y dice lo callado;
y lo que vivió en la luz del dia, está muerto, y callado,
y seco; así los sueños de estos muertos se oyen...
como si ellos soñaran alto, y su soñar de tantos años... más vivo que el soñar de los vivientes,
es la vida mas alta y más honda, pero el soñar es
más grande y más fuerte de noche en el cementerio.
a agarrar flores amarillas, y el aire ha dicho algo...
¿Qué?... el alma sueña en el centro del pecho
y en la quietud solemne de la anoche
oscura de la luna;
el mundo gira como un molino enorme,
y sueña a menudo en la noche junto al cementerio.
¡Sueños!... ¡Sueños oscuros!
¿Los sueños de la noche son reales o falsos?
¡El aire ha dicho algo!
Son cenizas, los sueños, y reflejos del abismo
encerrado que callamos;
rosas...hay rosas en el cementerio, rosas amarillas,
¡rosas rojas!, para el amante,
¡rosas negras!, para el desolado, sin salvación.
¡ Qué olor!... la brisa trae consigo una nota triste
de un vals antiguo, el vals incompleto, cortado;
pasa... pasa incesante con lágrimas de los vivos,
caen con nostalgia, caen sin nada.
Las almas giraban, sin cesar, esperando
el perdón y olvidando las penas, las amarguras
de cuando fueron vivientes...
La noche está encarcelada en su propio silencio,
está enloquecida al escuchar lo que la brisa trae, las voces
de sus muertos vivientes...
la oscuridad deja, ahora, los vivos que duermen,
un poco más alto;
los muertos que viven, un poco más abajo,
hace un poco más de tiempo... y así
escuchar los ecos de la verdad, que al infinito
se irán donde no se encontrarán.
Las horas agudizan la sombra de las tumbas...
y lo que descansó en la luz de la noche, está despierto,
y mira, y escucha, y ve, y dice lo callado;
y lo que vivió en la luz del dia, está muerto, y callado,
y seco; así los sueños de estos muertos se oyen...
como si ellos soñaran alto, y su soñar de tantos años... más vivo que el soñar de los vivientes,
es la vida mas alta y más honda, pero el soñar es
más grande y más fuerte de noche en el cementerio.
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