Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Noche semblante
De lo único que el hombre sabe
la voluntad contiene poco,
porque saber se aprende en balde
si no hay valor para sacar al loco.
No conoció ni supo nunca
sobre la duda cuando está despierta,
por eso llama a lo que tiene cierta
característica noción inmunda.
Se despertó la maravilla
de conocer lo conocido,
y sorprendió cuando se pilla
la realidad que le ha dormido.
Como lo sueños saboreados
son los de inútil pensamiento;
tienen silencios coloreados
cuando se duermen con sentimiento.
Con una vez que pasó la moda
vino otra vez vestidita al caso,
de su figura tropezando toda
la polvareda que levanta al paso.
El milagro conquista una ilusión,
penitencia que levanta
una tormenta de espuma,
indiferencia azul de la epidermis.
Pasa la noche semblante,
los desnudos se abrazan
realidades dibujadas en la piel...
Un horizonte sucumbe al grito,
poder en la manada
que defiende el elefante.
El negro inconfesable
que sugiere la pena,
hace al tiempo de los vicios
el mejor enterramiento,
de un corazón que late
sobre el mundo de los muertos.
De lo único que el hombre sabe
la voluntad contiene poco,
porque saber se aprende en balde
si no hay valor para sacar al loco.
No conoció ni supo nunca
sobre la duda cuando está despierta,
por eso llama a lo que tiene cierta
característica noción inmunda.
Se despertó la maravilla
de conocer lo conocido,
y sorprendió cuando se pilla
la realidad que le ha dormido.
Como lo sueños saboreados
son los de inútil pensamiento;
tienen silencios coloreados
cuando se duermen con sentimiento.
Con una vez que pasó la moda
vino otra vez vestidita al caso,
de su figura tropezando toda
la polvareda que levanta al paso.
El milagro conquista una ilusión,
penitencia que levanta
una tormenta de espuma,
indiferencia azul de la epidermis.
Pasa la noche semblante,
los desnudos se abrazan
realidades dibujadas en la piel...
Un horizonte sucumbe al grito,
poder en la manada
que defiende el elefante.
El negro inconfesable
que sugiere la pena,
hace al tiempo de los vicios
el mejor enterramiento,
de un corazón que late
sobre el mundo de los muertos.