Khande Canes
Poeta recién llegado
Hace ya demasiadas lunas que renuncié a la Musa, a su amor, a su maldición, a sus cantares. - A veces me siento desnudo ante un mundo que se viste con mil pieles-. Busqué la Verdad y hallé un Abismo. Busqué el Amor y hallé el Reproche. Busqué la Justicia y hallé una montaña de cuerpos durmiendo en el Mar Angosto. ¿Quién será mi juez sino Dios?¿Quién será mi Dios sino un verdugo?
El miedo me paraliza como un veneno; otro día más yaciendo como Lázaro ¿Dónde está mi Cristo?¡Dimelo! Mas, ¿quién me despertará de mi letargo sino la Negra Parca? Ya no tengo oídos para las serpientes ni para los corderos, ni siquiera para los pastores o los embusteros.
- Solo me tengo a mi mismo y no me es suficiente-.
El miedo me paraliza como un veneno; otro día más yaciendo como Lázaro ¿Dónde está mi Cristo?¡Dimelo! Mas, ¿quién me despertará de mi letargo sino la Negra Parca? Ya no tengo oídos para las serpientes ni para los corderos, ni siquiera para los pastores o los embusteros.
- Solo me tengo a mi mismo y no me es suficiente-.