Alex Courant
Poeta adicto al portal
Nos vamos yendo
Poco a poco, aguardamos nuestro turno,
como las hojas secas van cayendo
del árbol astillado y taciturno.
Día tras día, con el llanto o riendo,
somos viajeros en un tren soturno
que parte sin descanso ni remiendo,
inevitable, álgido, nocturno.
Hora tras hora, amor, nos vamos yendo.
Yo no sé si la vida sea un sueño
-como un silente viento entre las lilas-
o si sea la muerte un despertar
-como una gran cascada con pedreño-.
Sé que mi vida vive en tus pupilas
y que mi muerte muere en tu mirar.