vronte
Poeta infiel al portal
Estimad@ amig@:
La mayoría de las personas se ocultan de aquello que las atemoriza, se aíslan de sus propios miedos, le llaman cobardía aunque, cabe duda alguna, también les ocurre, no con poca frecuencia, a los –así llamados- valientes. Algunos de estos miedos son demasiado intensos como para ser ignorados. Otras veces, no queda otra alternativa que salir a su encuentro y ver qué es lo que sucede.
Vemos lo que esperamos ver y sentimos aquello que esperamos sentir. Si lo que esperamos es estar asustados entonces, sin lugar a dudas, estaremos asustados. Sin querer sonar demasiado áspero convengamos en que se trata de un juego de tontos: vivir tu propia vida anticipando eventos catastróficos, o en la certeza de estos. Y, de todos modos, si ya sabes que esos acontecimientos negros te alcanzarán y te abrumarán, entonces ¿para qué luchar contra ellos?
La mayoría de las personas se ocultan de aquello que las atemoriza, se aíslan de sus propios miedos, le llaman cobardía aunque, cabe duda alguna, también les ocurre, no con poca frecuencia, a los –así llamados- valientes. Algunos de estos miedos son demasiado intensos como para ser ignorados. Otras veces, no queda otra alternativa que salir a su encuentro y ver qué es lo que sucede.
Vemos lo que esperamos ver y sentimos aquello que esperamos sentir. Si lo que esperamos es estar asustados entonces, sin lugar a dudas, estaremos asustados. Sin querer sonar demasiado áspero convengamos en que se trata de un juego de tontos: vivir tu propia vida anticipando eventos catastróficos, o en la certeza de estos. Y, de todos modos, si ya sabes que esos acontecimientos negros te alcanzarán y te abrumarán, entonces ¿para qué luchar contra ellos?
Sinceramente vuestro.
Vrnt.
Vrnt.