Muchas cosas me excitan
pero pocas me dan placer
que me puedes ofrecer
para que vuelva a confiar en ti
tengo la fe perdida
el alma conmovida
lo único que motiva a seguir es la inercia
que me lleva una y otra vez al desespero
prométeme algo que puedas cumplir
o miénteme otra vez hasta que vuelva a creerte.
Llevas tiempo cayéndote a pedazos
ya no tienes el dominio, ni el control
sólo estás en el colchón temblando
como si fuera tu primera vez,
pero ambos sabemos que es mentira
los rasguños del colchón resguardan tu secreto
pero sólo era sexo
nunca fue amor.
Con tu carne entre mis dientes
vas quedando sepultada entre mis pensamientos lejanos
atrapada en un tatuaje de mis brazos
desformados por los golpes que me han dado
desteñidos por los años que he añejado
sumando cada día que pasó desde el momento que te fuiste;
ya no das tanto dolor como en el pasado
será que me acostumbraste a tu ausencia
y que más se puede aspirar a esta edad
distinto a un suspiro de tu indiferencia.
Sombras fantasmales esperan expectantes
detrás de la cortina rota
se abre el telón y todo se oscurece
hace su entrada algo horriblemente hermoso
un dragón con las extendidas
cubriendo al cielo con su sombra,
puedes percibir el miedo en el aire
sentir que se pierde todo
el valor, la esperanza, la fe
incluso los gritos y las lágrimas;
toda una vida a la deriva
adoctrinado y educado
me asignaron padre, madre y religión
hasta equipo de beisbol!!!
Te propongo que intimemos otra vez
reconozcamos en el otro un reflejo de aquello que tememos
soy el fuego propagándose en el viento
retorciéndose en tu cuerpo
extinguiéndose en tu aliento
apagándose en tus besos
dejando las cenizas sobre el suelo
y luego no queda nada más que dar…
sólo silencio…
tan sólo eso…
fue sólo sexo
nunca es amor…
pero pocas me dan placer
que me puedes ofrecer
para que vuelva a confiar en ti
tengo la fe perdida
el alma conmovida
lo único que motiva a seguir es la inercia
que me lleva una y otra vez al desespero
prométeme algo que puedas cumplir
o miénteme otra vez hasta que vuelva a creerte.
Llevas tiempo cayéndote a pedazos
ya no tienes el dominio, ni el control
sólo estás en el colchón temblando
como si fuera tu primera vez,
pero ambos sabemos que es mentira
los rasguños del colchón resguardan tu secreto
pero sólo era sexo
nunca fue amor.
Con tu carne entre mis dientes
vas quedando sepultada entre mis pensamientos lejanos
atrapada en un tatuaje de mis brazos
desformados por los golpes que me han dado
desteñidos por los años que he añejado
sumando cada día que pasó desde el momento que te fuiste;
ya no das tanto dolor como en el pasado
será que me acostumbraste a tu ausencia
y que más se puede aspirar a esta edad
distinto a un suspiro de tu indiferencia.
Sombras fantasmales esperan expectantes
detrás de la cortina rota
se abre el telón y todo se oscurece
hace su entrada algo horriblemente hermoso
un dragón con las extendidas
cubriendo al cielo con su sombra,
puedes percibir el miedo en el aire
sentir que se pierde todo
el valor, la esperanza, la fe
incluso los gritos y las lágrimas;
toda una vida a la deriva
adoctrinado y educado
me asignaron padre, madre y religión
hasta equipo de beisbol!!!
Te propongo que intimemos otra vez
reconozcamos en el otro un reflejo de aquello que tememos
soy el fuego propagándose en el viento
retorciéndose en tu cuerpo
extinguiéndose en tu aliento
apagándose en tus besos
dejando las cenizas sobre el suelo
y luego no queda nada más que dar…
sólo silencio…
tan sólo eso…
fue sólo sexo
nunca es amor…