Encadeno el andar desde pequeño
en una dirección de desengaños
que pesan en mi espalda, con sus años,
y pierdo la noción de lo que empeño.
Lo esperado no es siempre conseguido.
Lo conseguido no es lo que esperamos.
Y poco a poco en falso maduramos
en base a la experiencia y lo vivido.
Los sueños quedarán a nuestro lado,
amontonados, frágiles soldados
prisioneros de guerras olvidadas,
aguardando salir de mi costado
cuando tenga mis cabos bien atados
y reluzcan mis sienes plateadas.
en una dirección de desengaños
que pesan en mi espalda, con sus años,
y pierdo la noción de lo que empeño.
Lo esperado no es siempre conseguido.
Lo conseguido no es lo que esperamos.
Y poco a poco en falso maduramos
en base a la experiencia y lo vivido.
Los sueños quedarán a nuestro lado,
amontonados, frágiles soldados
prisioneros de guerras olvidadas,
aguardando salir de mi costado
cuando tenga mis cabos bien atados
y reluzcan mis sienes plateadas.