MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pretender entender
el nogal, las uvas.
Hasta que las baldosas desatinen
y se narren leyendas
sobre monstruos del mar.
Quizás porque nada fue tan cierto.
Nunca fuimos los mismos
después de la renuncia.
Pretender entendernos
como la nuez, el vino,
el barro en el camino...
¡Cuán suspicaz es el misterio!
Cuando vuelan colores
y nos tapan la vista,
como torbellinos
los halos del amor
en la rompiente.
Pretender entender la sintonía
que hay detrás del sentenciado recipiente…
Como el otoño caigo,
para nutrir el suelo.
Como el indio renazco,
en cada hierba dulce,
en cada risa y fuego.
el nogal, las uvas.
Hasta que las baldosas desatinen
y se narren leyendas
sobre monstruos del mar.
Quizás porque nada fue tan cierto.
Nunca fuimos los mismos
después de la renuncia.
Pretender entendernos
como la nuez, el vino,
el barro en el camino...
¡Cuán suspicaz es el misterio!
Cuando vuelan colores
y nos tapan la vista,
como torbellinos
los halos del amor
en la rompiente.
Pretender entender la sintonía
que hay detrás del sentenciado recipiente…
Como el otoño caigo,
para nutrir el suelo.
Como el indio renazco,
en cada hierba dulce,
en cada risa y fuego.
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