Salvatierra
Poeta recién llegado
Me dices que no la encuentras,
que está inevitablemente perdida,
pero por supuesto amiga querida
para encontrar debes conocer las reglas.
Sargazos versificados nublan tu vista
y las corrientes de la duda suben la marea;
pero para encontrar a la veloz sirena
solo requieres un par de nuevas pistas:
es simple, basta una romántica tonada,
y la pasión injerta en el alma.
Mírate bien y no te sientas ajena,
pues al espejo hay oculta una sirena.
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