Oda a tu ausencia (Adiós Giorgio)

Kein Williams

Poeta fiel al portal
¡Te digo adiós ahora
aunque han pasado meses!
Ya no escucho tus ladridos
de los que renegaba a veces.

¡Te digo adiós y lloro
todo lo que no lloré en años!
Te fuiste hace poco, en Enero
no llegaste a mi cumpleaños.

Habías llegado en Noviembre
un día 11, en una pequeña caja
raza caniche, perro de mujer
pensé en mi vieja ignorancia.

Yo me iba pa' Buenos Aires
así que quedaste con mi prima
a los meses ya estabas conmigo
así fue que esta historia inicia.

Recuerdo tus complejos
de los que tienen los enanos
que duermen en lugares altos
dejando los sillones estropeados.

Chiquito pero decidido dicen
y no le hacías lance a los grandes
aún cuando te ganaban la pelea
vos seguías como un Rocky incansable.

Ojo que yo corría a separarlo
pero el pulga era una fiera
¡Ah, pero como amaba al gato!
Estaban juntos como linyeras.


Recuerdo verte en la puerta
cada vez que llegaba a la casa
ya sabías que yo estaba cerca
y le avisabas a toda la cuadra.

Te dormías a mis pies
mientras mirábamos noticias
y me pedías de mis galletas
cuando veías la cajita.

Eras perro encantador
hasta con nombre italiano
todos te llamaban Giorgio
y yo te decía: Vení anciano.

Pues habías llegado en 2009
y cumplirías setenta y siete
años atrás casi te me fuiste
y hasta bailaste con la muerte.

El veterinario te iba a inyectar
pues estabas bastante enfermo
pero dijo que te demos un día
que quizás no era el momento.

Habías tenido moquillo
luego un problema cardíaco
cuando amaneció tu corrías
como si nada hubiera pasado.

Y así fue hasta este Enero
cuando ya estabas cansado
cuando no veías ni la comida
aunque estaba justo a tu lado.

Tu olfato ya no era el mismo
tu vista también ya fallaba
pero cuando venía del trabajo
ahí en la puerta aún estabas.

Tu lengua me curó heridas
mi rostro recibió tus lamidos
como un hijo te tuve en brazos
y fue amor lo que he recibido.

¿Por qué no habría de llorarte?
¿Por qué este poema fue creado?
¡Si a mujeres que no me querían he llorado!
¡Si a personas que me olvidaron he buscado!


¡Tú te mereces mi gratitud y mi llanto!
¡Ay como duele perder lo que tanto quiero!
Unos se burlan y dicen son solo animales,
más animal es burlarse de algo tan verdadero.

Como un amigo estuviste a mi lado
cuando te fuiste no quise llorarte
sentí tu ausencia y el dolor se fue contigo
tomé mi pala y en mi patio fui a enterrarte.

Oí tus quejidos antes de irte
querías verme una última vez
fue un infarto, temblaste, caíste
y así en la vida, otra vez volví a perder.

¡Adiós Giorgino, Giorgio, anciano!
adiós mi hijo de cuatro patas
ayer fuiste mío y corrías libre
hoy sos un poema, que sale del alma.

Y aunque al final diga una frase horrible
perdónenme, pero me salió con el llanto
y como un grito, mi alma hoy lo escribe:
¡Hijo de perra, te extraño tanto!
 
Última edición:
¡Te digo adiós ahora
aunque han pasado meses!
Ya no escucho tus ladridos
de los que renegaba a veces.

¡Te digo adiós y lloro
todo lo que no lloré en años!
Te fuiste hace poco, en Enero
no llegaste a mi cumpleaños.

Habías llegado en Noviembre
un día 11, en una pequeña caja
raza caniche, perro de mujer
pensé en mi vieja ignorancia.

Yo me iba pa' Buenos Aires
así que quedaste con mi prima
a los meses ya estabas conmigo
así fue que esta historia inicia.

Recuerdo tus complejos
de los que tienen los enanos
que duermen en lugares altos
dejando los sillones estropeados.

Chiquito pero decidido dicen
y no le hacías lance a los grandes
aún cuando te ganaban la pelea
vos seguías como un Rocky incansable.

Ojo que yo corría a separarlo
pero el pulga era una fiera
¡Ah, pero como amaba al gato!
Estaban juntos como linyeras.


Recuerdo verte en la puerta
cada vez que llegaba a la casa
ya sabías que yo estaba cerca
y le avisabas a toda la cuadra.

Te dormías a mis pies
mientras mirábamos noticias
y me pedías de mis galletas
cuando veías la cajita.

Eras perro encantador
hasta con nombre italiano
todos te llamaban Giorgio
y yo te decía: Vení anciano.

Pues habías llegado en 2009
y cumplirías setenta y siete
años atrás casi te me fuiste
y hasta bailaste con la muerte.

El veterinario te iba a inyectar
pues estabas bastante enfermo
pero dijo que te demos un día
que quizás no era el momento.

Habías tenido moquillo
luego un problema cardíaco
cuando amaneció tu corrías
como si nada hubiera pasado.

Y así fue hasta este Enero
cuando ya estabas cansado
cuando no veías ni la comida
aunque estaba justo a tu lado.

Tu olfato ya no era el mismo
tu vista también ya fallaba
pero cuando venía del trabajo
ahí en la puerta aún estabas.

Tu lengua me curó heridas
mi rostro recibió tus lamidos
como un hijo te tuve en brazos
y fue amor lo que he recibido.

¿Por qué no habría de llorarte?
¿Por qué este poema fue creado?
¡Si a mujeres que no me querían he llorado!
¡Si a personas que me olvidaron he buscado!


¡Tú te mereces mi gratitud y mi llanto!
¡Ay como duele perder lo que tanto quiero!
Unos se burlan y dicen son solo animales,
más animal es burlarse de algo tan verdadero.

Como un amigo estuviste a mi lado
cuando te fuiste no quise llorarte
sentí tu ausencia y el dolor se fue contigo
tomé mi pala y en mi patio fui a enterrarte.

Oí tus quejidos antes de irte
querías verme una última vez
fue un infarto, temblaste, caíste
y así en la vida, otra vez volví a perder.

¡Adiós Giorgino, Giorgio, anciano!
adiós mi hijo de cuatro patas
ayer fuiste mío y corrías libre
hoy sos un poema, que sale del alma.

Y aunque al final diga una frase horrible
perdónenme, pero me salió con el llanto
y como un grito, mi alma hoy lo escribe:
¡Hijo de perra, te extraño tanto!
Un desahogo profundo, grato leerle
 
¡Te digo adiós ahora
aunque han pasado meses!
Ya no escucho tus ladridos
de los que renegaba a veces.

¡Te digo adiós y lloro
todo lo que no lloré en años!
Te fuiste hace poco, en Enero
no llegaste a mi cumpleaños.

Habías llegado en Noviembre
un día 11, en una pequeña caja
raza caniche, perro de mujer
pensé en mi vieja ignorancia.

Yo me iba pa' Buenos Aires
así que quedaste con mi prima
a los meses ya estabas conmigo
así fue que esta historia inicia.

Recuerdo tus complejos
de los que tienen los enanos
que duermen en lugares altos
dejando los sillones estropeados.

Chiquito pero decidido dicen
y no le hacías lance a los grandes
aún cuando te ganaban la pelea
vos seguías como un Rocky incansable.

Ojo que yo corría a separarlo
pero el pulga era una fiera
¡Ah, pero como amaba al gato!
Estaban juntos como linyeras.


Recuerdo verte en la puerta
cada vez que llegaba a la casa
ya sabías que yo estaba cerca
y le avisabas a toda la cuadra.

Te dormías a mis pies
mientras mirábamos noticias
y me pedías de mis galletas
cuando veías la cajita.

Eras perro encantador
hasta con nombre italiano
todos te llamaban Giorgio
y yo te decía: Vení anciano.

Pues habías llegado en 2009
y cumplirías setenta y siete
años atrás casi te me fuiste
y hasta bailaste con la muerte.

El veterinario te iba a inyectar
pues estabas bastante enfermo
pero dijo que te demos un día
que quizás no era el momento.

Habías tenido moquillo
luego un problema cardíaco
cuando amaneció tu corrías
como si nada hubiera pasado.

Y así fue hasta este Enero
cuando ya estabas cansado
cuando no veías ni la comida
aunque estaba justo a tu lado.

Tu olfato ya no era el mismo
tu vista también ya fallaba
pero cuando venía del trabajo
ahí en la puerta aún estabas.

Tu lengua me curó heridas
mi rostro recibió tus lamidos
como un hijo te tuve en brazos
y fue amor lo que he recibido.

¿Por qué no habría de llorarte?
¿Por qué este poema fue creado?
¡Si a mujeres que no me querían he llorado!
¡Si a personas que me olvidaron he buscado!


¡Tú te mereces mi gratitud y mi llanto!
¡Ay como duele perder lo que tanto quiero!
Unos se burlan y dicen son solo animales,
más animal es burlarse de algo tan verdadero.

Como un amigo estuviste a mi lado
cuando te fuiste no quise llorarte
sentí tu ausencia y el dolor se fue contigo
tomé mi pala y en mi patio fui a enterrarte.

Oí tus quejidos antes de irte
querías verme una última vez
fue un infarto, temblaste, caíste
y así en la vida, otra vez volví a perder.

¡Adiós Giorgino, Giorgio, anciano!
adiós mi hijo de cuatro patas
ayer fuiste mío y corrías libre
hoy sos un poema, que sale del alma.

Y aunque al final diga una frase horrible
perdónenme, pero me salió con el llanto
y como un grito, mi alma hoy lo escribe:
¡Hijo de perra, te extraño tanto!
Bellos recuerdos se quedan en versos de dolor y desesperanza.
Un placer.
Saludos cordiales.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba