Nat Guttlein
さん
Brillante
el dorado camino
teñido
en dejos de ámbar
mezquinos.
Trepan
que suben y bajan
las ondas.
Las curvas
que me llevan
a cualquier destino.
Caen sin caer
danzando con el aroma a miel.
Se ríen en silencio
y claman sobre su piel,
siguen iluminados
el camino del peine,
llueven sin cesar
en la frente
decorada en pecas que roban suspiros.
Ni cualquier adorno
broche
u obra maestra,
han de desvanecer
aquella sutileza
que al verlo me atraviesa.
el dorado camino
teñido
en dejos de ámbar
mezquinos.
Trepan
que suben y bajan
las ondas.
Las curvas
que me llevan
a cualquier destino.
Caen sin caer
danzando con el aroma a miel.
Se ríen en silencio
y claman sobre su piel,
siguen iluminados
el camino del peine,
llueven sin cesar
en la frente
decorada en pecas que roban suspiros.
Ni cualquier adorno
broche
u obra maestra,
han de desvanecer
aquella sutileza
que al verlo me atraviesa.