Mario Francisco LG
Un error en la Matrix
Oda al lápiz labial
© Andrés Amendizábal
Escribo una oda a
tan melódica razón,
al pincel de la boca
que humecta corazón.
Oh destellos lunares
en cada folklor de besos,
caricias de pulgares
que dejas sobre el cuello.
Oh bendito pincel de Dios
que cobijas en sonrisas,
que entregas mordidas
a los hombres con fervor.
Maravilloso estandarte
el que tú procreas tan grácil,
que en paz enamorarse
lo dibujas en tinta muy fácil.
Oh mi dulce cincel de esculturas
que grandioso es tu nombre,
bajo tu color llegaré a la sepultura
agradecido por ser hombre.
Te veo en rojo, suave y oscuro,
en flores y rosa Champagne,
me vuelvo en tu canto, tuyo,
Oh dulce, dulce lápiz labial.