Martín Terán
Poeta recién llegado
te recuerdo como un dedo
mientras yo uña cortada,
que crecía elocuentemente
Teníamos los mismos ojos
que miraban con ambrosía
aunque solo mostramos ahíto
tengo la foto del niño que lejos
allá en el país maravilloso
contigo disfrutaba ignoto
Pero nunca me engañaste
en tí siempre yació el Salomon
de mi esperanza, tus ojos
acucioso inquirieron exultos
y respetuosos este hastío
Mientras los míos, pese al color
igual, encontraron solo
domadores de terremotos
e ignotos pasaron solo
pudriéndose de ahíto
en una rosa roja mientras
la dama azul, dulcemente
rezaba, alondra azorada
Tuviste muchas mujeres eh
y no te inmutaste, no lo vi
como alguien que recuerda
que la piel es un gran lujo
más no alegría, no buen día
Yo vi una mujer, me enajenó
de ese modo que parece que
es mejor que la melancolía
Te veo disfrutar los paseos
por el parque te veo disfrutar
los paseos por el bosque, te
veo disfrutar los paseos por
las frutas y demás flores
y yo me aburro iendo al colegio
Así te encuentro como alguien
no tiene ojos celestes
tiene los ojos que debe
Así pasaron las nubes sí
indiferentes a tu historia
indiferente. De los niños
nunca te preocupaste ¡ay!
bien sabías que no había por qué
Mas yo, efebo tal cual
la niña que hoy me dijo
“La poesía sin tus besos es
muy aburrido, te pasas”
perdí a mi único maestro
mudo, deferente ¿me abrazas?
Hoy te encontré blanco, tú
con ojos blancos de barba y
pensamientos y patas blancas
no como la luna, pero sí
cercano a una nube, que
no llueve y no niebla
Tus ojos ahora se posarán
oh por fin, exiguos, en mí
mientras yo uña cortada,
que crecía elocuentemente
Teníamos los mismos ojos
que miraban con ambrosía
aunque solo mostramos ahíto
tengo la foto del niño que lejos
allá en el país maravilloso
contigo disfrutaba ignoto
Pero nunca me engañaste
en tí siempre yació el Salomon
de mi esperanza, tus ojos
acucioso inquirieron exultos
y respetuosos este hastío
Mientras los míos, pese al color
igual, encontraron solo
domadores de terremotos
e ignotos pasaron solo
pudriéndose de ahíto
en una rosa roja mientras
la dama azul, dulcemente
rezaba, alondra azorada
Tuviste muchas mujeres eh
y no te inmutaste, no lo vi
como alguien que recuerda
que la piel es un gran lujo
más no alegría, no buen día
Yo vi una mujer, me enajenó
de ese modo que parece que
es mejor que la melancolía
Te veo disfrutar los paseos
por el parque te veo disfrutar
los paseos por el bosque, te
veo disfrutar los paseos por
las frutas y demás flores
y yo me aburro iendo al colegio
Así te encuentro como alguien
no tiene ojos celestes
tiene los ojos que debe
Así pasaron las nubes sí
indiferentes a tu historia
indiferente. De los niños
nunca te preocupaste ¡ay!
bien sabías que no había por qué
Mas yo, efebo tal cual
la niña que hoy me dijo
“La poesía sin tus besos es
muy aburrido, te pasas”
perdí a mi único maestro
mudo, deferente ¿me abrazas?
Hoy te encontré blanco, tú
con ojos blancos de barba y
pensamientos y patas blancas
no como la luna, pero sí
cercano a una nube, que
no llueve y no niebla
Tus ojos ahora se posarán
oh por fin, exiguos, en mí
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