Me contaron hace tiempo
la historia de un pescador,
aprovecho este momento
para poder narrarla a vos.
Cada noche salía a la mar,
mostraba su gran alegría
cuando fértil era el pescar
y se frustraba si no había.
Acaeció una mala época
que afectó al marinero
pobre se volvió la pesca
aún con sudor y esmero.
Su frustración mostraba
con sus hijos y mujer,
en ellos su ira vaciaba,
en un querer y no poder.
Se cebó con el menor
y éste se volvió pasota,
a pinta de un mal mayor
podría afluir la cosa.
Fue la hija pequeña,
la que buscó solución
¿Ignorar a la persona
era una buena opción?
Lo que ellos reprimían
el marino exteriorizaba.
Llamar la atención quería
ayuda a su modo gritaba.
En muchas ocasiones
hay que oír con los ojos
los actos y emociones
antes de juzgar a antojo.
Farviam.
la historia de un pescador,
aprovecho este momento
para poder narrarla a vos.
Cada noche salía a la mar,
mostraba su gran alegría
cuando fértil era el pescar
y se frustraba si no había.
Acaeció una mala época
que afectó al marinero
pobre se volvió la pesca
aún con sudor y esmero.
Su frustración mostraba
con sus hijos y mujer,
en ellos su ira vaciaba,
en un querer y no poder.
Se cebó con el menor
y éste se volvió pasota,
a pinta de un mal mayor
podría afluir la cosa.
Fue la hija pequeña,
la que buscó solución
¿Ignorar a la persona
era una buena opción?
Lo que ellos reprimían
el marino exteriorizaba.
Llamar la atención quería
ayuda a su modo gritaba.
En muchas ocasiones
hay que oír con los ojos
los actos y emociones
antes de juzgar a antojo.
Farviam.