amormejia
Poeta veterano en el portal
*** A raiz de la tragedia aérea en Ucrania, surge este poema.
Odio,
hoy volviste a hacer tu visita obligada,
nos dejaste boquiabiertos,
nuevamente nos despiertas los sentidos,
nos conviertes en filósofos y profetas,
de esta nuestra raza humana
Ya no basta con el hambre,
ni su hermana pobreza,
con el primo rencor,
ni la pariente política
Te has hecho amo hasta de lo inocente,
nos dejas estela de muerte,
ahora hasta los sagrados cielos,
de los que no tienen dueño.
Siguen corriendo las lágrimas,
en los ojos hechos fuentes de tantas madres,
de tantos padres, de tantos hijos
No te basta y sobra con todo lo que ya hiciste,
sino que te ensañas con lo más inocente,
con lo visible e invisible.
Me da asco decir tu nombre -- ¡odio!
tu marca deja dolor de inicio a fin,
no importa cuantas cabezas lleguen a rodar,
ni que se culpe a quien se culpe,
nada es suficiente para cuando se odia tanto,
para cuando la sangre de hermanos no vale nada,
para cuando en un abrir y cerrar de ojos se pierde todo.
La naturaleza humana es una excusa de tu existencia,
pero la misma podredumbre es tu compañera,
haciendo pactos irreversibles,
poniendo a prueba ideales congelados.
Tu odio, lo odio,
y si lo trago algún día, prefiero rumearlo para expulsarlo
Explícale ahora a los huérfanos, a los viudos y viudas,
a los abuelos, a los nietos y hasta la puta que perdió al querido,
¿Qué hiciste?
Eso, lo sabrás tú mismo.
Odio,
hoy volviste a hacer tu visita obligada,
nos dejaste boquiabiertos,
nuevamente nos despiertas los sentidos,
nos conviertes en filósofos y profetas,
de esta nuestra raza humana
Ya no basta con el hambre,
ni su hermana pobreza,
con el primo rencor,
ni la pariente política
Te has hecho amo hasta de lo inocente,
nos dejas estela de muerte,
ahora hasta los sagrados cielos,
de los que no tienen dueño.
Siguen corriendo las lágrimas,
en los ojos hechos fuentes de tantas madres,
de tantos padres, de tantos hijos
No te basta y sobra con todo lo que ya hiciste,
sino que te ensañas con lo más inocente,
con lo visible e invisible.
Me da asco decir tu nombre -- ¡odio!
tu marca deja dolor de inicio a fin,
no importa cuantas cabezas lleguen a rodar,
ni que se culpe a quien se culpe,
nada es suficiente para cuando se odia tanto,
para cuando la sangre de hermanos no vale nada,
para cuando en un abrir y cerrar de ojos se pierde todo.
La naturaleza humana es una excusa de tu existencia,
pero la misma podredumbre es tu compañera,
haciendo pactos irreversibles,
poniendo a prueba ideales congelados.
Tu odio, lo odio,
y si lo trago algún día, prefiero rumearlo para expulsarlo
Explícale ahora a los huérfanos, a los viudos y viudas,
a los abuelos, a los nietos y hasta la puta que perdió al querido,
¿Qué hiciste?
Eso, lo sabrás tú mismo.