BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
La carne enmohecida,
rumia su mundo desvanecido.
Entre telas cortadas y zigzagueantes,
el muro se alza imposible.
Son los sonidos propios
de la muerte, que te suscita
más indiferencia que temor.
(La apatía ante la muerte, es un síntoma de edad
provecta, o de delirio; mas, por inexperiencia,
la desechas, mientras
te vuelves desleal con ella: no la admites
en tu seno, ni a tu lado).
La carne mohína y austera,
no ceja, sin embargo, en desear
lo inalcanzable. Ah qué triste
todo, y qué tristeza sin competencia
la tuya. La vives hastiado, y aunque
elijas la cruz , y no su dorso, !no escatimas
en blasfemias!
©
rumia su mundo desvanecido.
Entre telas cortadas y zigzagueantes,
el muro se alza imposible.
Son los sonidos propios
de la muerte, que te suscita
más indiferencia que temor.
(La apatía ante la muerte, es un síntoma de edad
provecta, o de delirio; mas, por inexperiencia,
la desechas, mientras
te vuelves desleal con ella: no la admites
en tu seno, ni a tu lado).
La carne mohína y austera,
no ceja, sin embargo, en desear
lo inalcanzable. Ah qué triste
todo, y qué tristeza sin competencia
la tuya. La vives hastiado, y aunque
elijas la cruz , y no su dorso, !no escatimas
en blasfemias!
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