Ojos que miran
sed que clama
la voz del lenguaje,
poeta, tu palabra.
Antiguo anclaje
en la existencia
de la remembranza
de ayer, hoy y mañana.
Ecos del viento
susurra el canto
adentro, muy adentro,
en tu tiempo.
En tu voz está
escrita tu alma,
música completada
de cada poro que canta.
Esa luz alúmina
que inunda blancos
tristes papeles,
de versos claros.
Manos desnudas
besan cada palabra
que el pueblo nombra,
en su dicha y venturas.
Ven con tu rayo
a asolar nuestro diluvio
de días monótonos
y noches insomnes.
sed que clama
la voz del lenguaje,
poeta, tu palabra.
Antiguo anclaje
en la existencia
de la remembranza
de ayer, hoy y mañana.
Ecos del viento
susurra el canto
adentro, muy adentro,
en tu tiempo.
En tu voz está
escrita tu alma,
música completada
de cada poro que canta.
Esa luz alúmina
que inunda blancos
tristes papeles,
de versos claros.
Manos desnudas
besan cada palabra
que el pueblo nombra,
en su dicha y venturas.
Ven con tu rayo
a asolar nuestro diluvio
de días monótonos
y noches insomnes.