Xavier Taboada
Poeta asiduo al portal
Alas cansadas,
tus ojos rojizos
viajan más lejos que tus vuelos
¿A dónde escaparás ahora?
¿En qué lejanía te envolverás?
No vale de nada que abandones el pueblo,
tus angustias por ello no se aminoraran.
¿De quién te aíslas?, ¿De quién huyes?
¿De los cazadores, o de mi?,
¿De tus penas o de angustias,
o simplemente de ti?
¿Escaparás a los bosques?
¿Te refugiarás en los manantiales
dónde hombres perversos no te intenten cazar?
Ave de sensibilidad inmensa,
quien pudiera ser dueño de tu magia
y de los destellos de ilusión que desbordas.
Vuelas en lo alto, y desde mis ojos te ves,
tan linda como una criatura de sueños,
como una princesa que unas alas compró.
Tiempo atrás tu nombre fue mujer
y vivías constantemente llorando,
quizás por ello es que te convertiste en fantasía
para que ningún hombre te pueda tocar,
hoy vuelas alto y a distancia, sin saber donde morar.
Pero aunque en los aires te escudes
hay inconformidad en tu ser,
pues ya no escucharás más los versos hermosos,
que en las noches perfectas te solían conmover.
Y es que mi pequeña ave de corazón sensible,
no todos los hombres éramos cazadores,
aún quedábamos algunos que nacimos poetas, y de nosotros
de los poetas no valía la pena huir.
INMAGO
Poema dedicado a la que se fue y no está más, y a la que mataron antes de que la pudiera conocer...
tus ojos rojizos
viajan más lejos que tus vuelos
¿A dónde escaparás ahora?
¿En qué lejanía te envolverás?
No vale de nada que abandones el pueblo,
tus angustias por ello no se aminoraran.
¿De quién te aíslas?, ¿De quién huyes?
¿De los cazadores, o de mi?,
¿De tus penas o de angustias,
o simplemente de ti?
¿Escaparás a los bosques?
¿Te refugiarás en los manantiales
dónde hombres perversos no te intenten cazar?
Ave de sensibilidad inmensa,
quien pudiera ser dueño de tu magia
y de los destellos de ilusión que desbordas.
Vuelas en lo alto, y desde mis ojos te ves,
tan linda como una criatura de sueños,
como una princesa que unas alas compró.
Tiempo atrás tu nombre fue mujer
y vivías constantemente llorando,
quizás por ello es que te convertiste en fantasía
para que ningún hombre te pueda tocar,
hoy vuelas alto y a distancia, sin saber donde morar.
Pero aunque en los aires te escudes
hay inconformidad en tu ser,
pues ya no escucharás más los versos hermosos,
que en las noches perfectas te solían conmover.
Y es que mi pequeña ave de corazón sensible,
no todos los hombres éramos cazadores,
aún quedábamos algunos que nacimos poetas, y de nosotros
de los poetas no valía la pena huir.
INMAGO
Poema dedicado a la que se fue y no está más, y a la que mataron antes de que la pudiera conocer...