Salvador Santiago
Poeta adicto al portal
Al duro andar de mis ojotas
y a su suave caminar
les he legado mi historia y mis huellas
incluyo el preciado mañana
incógnita que por andar nos queda.
Curtidas en la intemperie de los suelos
fiel testigo en cada paso visitado
silentes y nobles a mis venas
compañeras del sigilo veneradas.
Oh tiernas ojotas mías
me tientas a llorar
te hago mucho daño
te debiera regalar.
Polvos has tragado
y no te he oído protestar
quisiera ser tu espejo
imagen de cristal.
Juntos hemos recorrido la memoria del mismo cielo
juntos hemos esculpido esas veredas otoñales al caer de sus hojas
juntos hemos atravesado las praderas coloridas de primavera
juntos nos hemos abrigado en los torrentes sanguíneos del invierno
juntos hemos hecho lúcidas las arenas veraniegas.
Tantos momentos hilarantes
tantos tristes recluidos
y al blandir de los rastros del tiempo
a la vera de los baches del camino retratado
el justo vivir se arrima y nos complace.
Me recuerdas a un amigo
a un amigo de verdad
quisiera ser tu nombre
ojotas de amistad.
y a su suave caminar
les he legado mi historia y mis huellas
incluyo el preciado mañana
incógnita que por andar nos queda.
Curtidas en la intemperie de los suelos
fiel testigo en cada paso visitado
silentes y nobles a mis venas
compañeras del sigilo veneradas.
Oh tiernas ojotas mías
me tientas a llorar
te hago mucho daño
te debiera regalar.
Polvos has tragado
y no te he oído protestar
quisiera ser tu espejo
imagen de cristal.
Juntos hemos recorrido la memoria del mismo cielo
juntos hemos esculpido esas veredas otoñales al caer de sus hojas
juntos hemos atravesado las praderas coloridas de primavera
juntos nos hemos abrigado en los torrentes sanguíneos del invierno
juntos hemos hecho lúcidas las arenas veraniegas.
Tantos momentos hilarantes
tantos tristes recluidos
y al blandir de los rastros del tiempo
a la vera de los baches del camino retratado
el justo vivir se arrima y nos complace.
Me recuerdas a un amigo
a un amigo de verdad
quisiera ser tu nombre
ojotas de amistad.