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Poeta recién llegado
El ave quemò sus patas en el bosqueincendiado, desde entonces sòlo volò y volò. Hasta caer rendida, marchita dedolor y cansancio. El viejo tano que amaba ver salir el sol, la descubrió por el aletear heridoentre sus hortalizas. Amorosamente curòsus patas, la cobijo por días en lavieja caja de zapatos y alimentò hasta que sola pudo volver al vuelo sindesmayo. Y otra vez volò, con el dolor ensu recuerdo, palpitando. Volaba y revoloteaba otra vez, por todos los rincones de la huertay después mas lejos, hasta el bosque de espinillos quemados.Ocacionalmente regresaba a visitaral viejo, pero sus visitas eran un "ola y un adios" como si el dolorsiguiera estando. Tarde aprendieron ambos que el"ola y adios" mata el amor y ya no volviò.El viejo tano que amaba veramanecer, entristeció, pero aùn siguebuscando algún amigo herido, aleteando entre los naranjos.