Ni la descomunal fuerza de Atlante
ni el lúbrico cantar de las sirenas
podrán cerrar mis fatigados ojos
abiertos como dalia en primavera.
Solo en mi mente resuena la noche
suave como el volar de las alondras
y sus púrpuras bestias abismales
se esconden tras los bultos y las sombras.
Soy la paciente gárgola nocturna
que habita el universo y sus misterios
y encadenado entre el silencio tierno
espero como Andrómeda mi sueño.
ni el lúbrico cantar de las sirenas
podrán cerrar mis fatigados ojos
abiertos como dalia en primavera.
Solo en mi mente resuena la noche
suave como el volar de las alondras
y sus púrpuras bestias abismales
se esconden tras los bultos y las sombras.
Soy la paciente gárgola nocturna
que habita el universo y sus misterios
y encadenado entre el silencio tierno
espero como Andrómeda mi sueño.
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