darkel
Poeta recién llegado
historia 1 "otro recuerdo, otra historia"
bueno este sera una secuencia de historias conectadas espero no les sea muy aburrida o muy mala ja
Supongo que esta no es una historia muy común o entretenida, llena de héroes, amores o algún drama desgarrador, pero supongo que tampoco es una historia tonta, depresiva o enferma y qué más da, tal vez si es aburrida.
Desde hace años tenía que ir contra la corriente, vaya era tan molesto como subir una escalera eléctrica que va de bajada o ir en el microbús sin audífonos y tener que escuchar las molestas y absurdas platicas del chofer mientras vas leyendo los mismos letreros una y otra vez que avanzan por la ventana, cuando de pronto entre tanto bullicio, el ruido de las charlas y los letreros que parecen dejar de existir y comienzan a formar parte de la mente y la imaginación, entonces comencé a pensar que etapa de la vida está pasando, donde las cosas ya no parecen tener un gran valor y todo me trata con cierto desprecio e indiferencia, intentando de no quejarme, pues no hay mucho porque hacerlo, mientras lentamente comienzo a recrear los espectaculares en la calle y los puentes peatonales. Casi tengo que bajar del micro.
Después de varios días una especie de agonía se viene apoderando de mi humor, no sé, supongo que es como cualquier otra explicación pero a mí me parece como si la vida dejara de tener valor y verla con resignación en un tono gris ceniza.
Que sencilla es la vida, siempre me ha parecido un juego y siempre he tratado de respetar las reglas de la vida, llevándolo hasta el vegetarianismo y al respeto como igualdad de los que en esta tierra vivimos.
¿Por qué? ¡¿Por qué entonces no puedo tener una vida común y corriente?! Como desearía no tener porque pensar en tonterías como en el derecho de vida de una pequeña hormiga o dejarlo todo en esta vida y ser un viajero por el resto de los días aun ignoro porque nací tan lleno de libertad y la vida me trata como un prisionero más.
Ese día no sé porque pero decidí tomar un microbús y me baje en cualquier sitio, caminar y seguir con más absurdas historias e ideas incoherentes que recuerdo en cualquier lugar para así no recordar todo aquello que me avergüenza y me vuelve loco.
Qué momento tan adecuado o perfecto para una de esas caminatas sin razón. Estaba chispeando mientras empezaba a anochecer y había en el cielo ese color naranja claro y un frio que era bastante soportable pues sería una de esas largas caminatas hasta que encontró un buen lugar en una banca del parque no muy alejado de la multitud y de pronto me senté prendí cigarro tras cigarro y comencé a recordar.
bueno este sera una secuencia de historias conectadas espero no les sea muy aburrida o muy mala ja
Supongo que esta no es una historia muy común o entretenida, llena de héroes, amores o algún drama desgarrador, pero supongo que tampoco es una historia tonta, depresiva o enferma y qué más da, tal vez si es aburrida.
Desde hace años tenía que ir contra la corriente, vaya era tan molesto como subir una escalera eléctrica que va de bajada o ir en el microbús sin audífonos y tener que escuchar las molestas y absurdas platicas del chofer mientras vas leyendo los mismos letreros una y otra vez que avanzan por la ventana, cuando de pronto entre tanto bullicio, el ruido de las charlas y los letreros que parecen dejar de existir y comienzan a formar parte de la mente y la imaginación, entonces comencé a pensar que etapa de la vida está pasando, donde las cosas ya no parecen tener un gran valor y todo me trata con cierto desprecio e indiferencia, intentando de no quejarme, pues no hay mucho porque hacerlo, mientras lentamente comienzo a recrear los espectaculares en la calle y los puentes peatonales. Casi tengo que bajar del micro.
Después de varios días una especie de agonía se viene apoderando de mi humor, no sé, supongo que es como cualquier otra explicación pero a mí me parece como si la vida dejara de tener valor y verla con resignación en un tono gris ceniza.
Que sencilla es la vida, siempre me ha parecido un juego y siempre he tratado de respetar las reglas de la vida, llevándolo hasta el vegetarianismo y al respeto como igualdad de los que en esta tierra vivimos.
¿Por qué? ¡¿Por qué entonces no puedo tener una vida común y corriente?! Como desearía no tener porque pensar en tonterías como en el derecho de vida de una pequeña hormiga o dejarlo todo en esta vida y ser un viajero por el resto de los días aun ignoro porque nací tan lleno de libertad y la vida me trata como un prisionero más.
Ese día no sé porque pero decidí tomar un microbús y me baje en cualquier sitio, caminar y seguir con más absurdas historias e ideas incoherentes que recuerdo en cualquier lugar para así no recordar todo aquello que me avergüenza y me vuelve loco.
Qué momento tan adecuado o perfecto para una de esas caminatas sin razón. Estaba chispeando mientras empezaba a anochecer y había en el cielo ese color naranja claro y un frio que era bastante soportable pues sería una de esas largas caminatas hasta que encontró un buen lugar en una banca del parque no muy alejado de la multitud y de pronto me senté prendí cigarro tras cigarro y comencé a recordar.