Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me llego donde Tú te muestras santo
y en esa santidad me dignifico,
olvido el mal café, me dulcifico
y a versos en tu honor me animo tanto.
Me acerco a tu lugar –no llevo espanto-
y al claro de tu luz me clarifico,
me sano el corazón y me dedico
a darte los cariños de mi canto.
Secreto –como el más tierno secreto-
proclamo tu Verdad alegremente
llevando su fulgor como amuleto.
Me llego donde Tú furtivamente
refuerzas con tu fuerza mi esqueleto
dejándolo, Señor, divinamente.
y en esa santidad me dignifico,
olvido el mal café, me dulcifico
y a versos en tu honor me animo tanto.
Me acerco a tu lugar –no llevo espanto-
y al claro de tu luz me clarifico,
me sano el corazón y me dedico
a darte los cariños de mi canto.
Secreto –como el más tierno secreto-
proclamo tu Verdad alegremente
llevando su fulgor como amuleto.
Me llego donde Tú furtivamente
refuerzas con tu fuerza mi esqueleto
dejándolo, Señor, divinamente.