James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Mis palabras fueron abuelas y de sus labios
se apresuran a sonar versos maravillosos.
Los surcos del tiempo, producen cicatrices,
en arrugado silencio se oye el silencio pasado.
Los púrpuras enojos tiernos se pudrieron en el acne
con los ojos encerrados en mil tazas de café.
La vida no fue fácil y deja enjutos los cuerpos,
algunos parecemos dormidos, ni siquiera muertos.
La dulce podredumbre del olor de un mandil de manos,
la llegada nocturna de un respiro de quebranto...
De mis labios abuelos palabras nietas.
se apresuran a sonar versos maravillosos.
Los surcos del tiempo, producen cicatrices,
en arrugado silencio se oye el silencio pasado.
Los púrpuras enojos tiernos se pudrieron en el acne
con los ojos encerrados en mil tazas de café.
La vida no fue fácil y deja enjutos los cuerpos,
algunos parecemos dormidos, ni siquiera muertos.
La dulce podredumbre del olor de un mandil de manos,
la llegada nocturna de un respiro de quebranto...
De mis labios abuelos palabras nietas.