NM de la Rosa
Poeta recién llegado
Te escribo sin escribirte y lanzó mis palabras al viento para que se esfumen de mi vida como la niebla al amanecer.
Que fue lo que en realidad pasó, una coincidencia o un sueño. Aún hoy me lo sigo preguntando. Quiero pensar que no eras un sueño pues lograste extasiar mi alma, bloquear mis sentidos y hacer que mi cuerpo temblara tan solo de escuchar tú voz.
Algo en mi interior decía: detente, no sigas mas ignore esa voz interna y seguí adelante tras esa dulce voz que me subyugaba e hipnotizaba. Hoy sé que:
Debí alejarme de ese camino que no era mi andar
Que nunca debí estar allí.
Que nunca debí hablarte
Que nunca debí verte
Que nunca debí ver tus ojos
Que nunca debí abrazarte
Que nunca debía pensar en ti
Que nunca debí quererte
Sí es cierto
Me encantaba lo que tú voz provocaba en mi interior
Me encantaban tus carcajadas que me hacían sentirme viva
Me encantaba el brillo de tus ojos
Me encantaba el abrigo de tus brazos
Me encantaba la ternura de tú ser
Me encantaba estar junto a ti
Me encantaba el sentido que a mi vida dabas
Y ahora me pregunto ¿En donde estas?
En donde esta quien a mi ser encantó
En donde esta quien a mi corazón conquistó
En donde esta a quien día a día extraño más
En donde esta quien alegría a mi vida dio
En donde esta quien que me hizo sentir viva
No me queda más, que pedir perdón a mi alma maltrecha y a mi corazón agonizante
Perdón por no escucharles cuando debí hacerlo
Perdón por no hacer lo que debí hacer en el momento de hacerlo
Perdón por no decir lo que se debe decir en el momento adecuado
Perdón por no decir lo que tenía que decir y callé u omití
Perdón por no pensar antes de actuar
Perdón por mi
soberbia
Perdón por mi...cobardía.
Que me queda después de tú vida.
Unas manos vacías
Un alma herida
Un corazón sangrante
Un no amar jamás
Un deseo escondido dentro de mí ser, de que no seas una simple casualidad en mi vida.